La Pasión cacereña se solidariza con Notre Dame

. / Armando Méndez

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

La Semana Santa de Cáceres no ha permanecido ajena a la ola de solidaridad surgida tras el incendio del lunes en la catedral de Notre Dame. El paso de Jesús del Perdón, la talla de la cofradía de los Ramos que ayer protagonizó el primer desfile de la jornada, incorporó una réplica en plata de la imagen de Nuestra Señora de París de 20 centímetros de altura cedida para la ocasión por un hermano de la cofradía.

Este guiño hacia lo ocurrido en Francia lo destacó el obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres, Francisco Cerro Chaves, a la salida de la procesión ante una abarrotada plaza de San Juan, donde pronunció unas palabras. «Notre Dame -dijo el prelado- es la cuna de la cristiandad». El gesto de la cofradía de los Ramos fue aplaudido por los asistentes. Después, el silencio se apoderó de una de las procesiones más sencillas, que ha incorporado como banda sonora la música de capilla del XVIII interpretada por un trío de viento.

Tres turnos de carga llevaron sobre sus hombros la imagen de Jesús del Perdón, que visitó los tres conventos de clausura ubicados en la Ciudad Monumental.

A las once de la noche partió desde la ermita del Amparo la segunda procesión del Martes Santo, también cargada de austeridad. El Cristo del Amparo volvió a descender hasta la parte antigua para recogerse en San Mateo. Los voluntarios de DYA, colectivo encargado del dispositivo de seguridad, trasladaron el Lunes Santo hasta el San Pedro de Alcántara a un varón que sufrió convulsiones en la salida de la procesión de Batallas.

Arriba, un trío de viento acompañó a la cofradía del os Ramos; abajo a la izquierda, cantera de la cofradía de los Ramos, a la salida de la iglesia de San Juan, y a la derecha, detalle de un penitente. / Armando Méndez