Martes Santo de recogimiento en las calles de Cáceres

Los hermanos de carga bajan el paso de Jesús del Perdón para pasar por el Arco de Santa Ana./
Los hermanos de carga bajan el paso de Jesús del Perdón para pasar por el Arco de Santa Ana.

Este día se ha consolidado en la Pasión cacereña como el día más austero, el más silencioso y el más re

MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

«Mi mujer tenía cáncer y se salvó. Hice una promesa. Ya llevo doce años saliendo en la procesión. Espero seguir haciéndolo muchos años más». Lo cuenta uno de los cinco penitentes que ayer, con los pies descalzos, cadenas en los tobillos y el rostro cubierto, acompañaron a Nuestro Padre Jesús del Perdón durante su recorrido por el casco viejo cacereño.

Lo más duro de su particular vía crucis, detalla momentos antes del arranque de la procesión, son las piedras del pavimento del recinto intramuros, además de las cáscaras de pipas que encuentran a su paso.

El Martes Santo se ha consolidado en la Pasión cacereña como el día más austero, el más silencioso y el más recogido. Sin música salen los dos desfiles de la jornada. A las ocho y media de la tarde partió desde la iglesia de San Juan la imagen de Jesús del Perdón. Y a las once de la noche inició su descenso hasta la Ciudad Monumental el Cristo del Amparo desde su ermita con varales nuevos. En este caso, un timbal destemplado marca el ritmo de la procesión.

Las campanas de la iglesia de San Juan acompañaron a Jesús del Perdón a su salida. Una vez en la calle, en una concurrida Plaza de San Juan, se sucedieron varias saetas. A continuación, el sonido intermitente de las horquillas acompañó a esta imagen, del siglo XVII, por los adarves. La cofradía de los Ramos se ha vuelto a quedar sin preso al que rescatar a las puertas de la sede del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, pero ha incorporado otro momento de interés: el canto que las 12 monjas del oratorio de San Pedro dedican desde la clausura a la imagen en la Plaza de la Audiencia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos