La segunda planta de la residencia Cervantes de Cáceres sigue cerrada tras 4 años

José Luis Criado, junto a la residencia Cervantes. :: ARMANDO MÉNDEZ/
José Luis Criado, junto a la residencia Cervantes. :: ARMANDO MÉNDEZ

En 2015 se ejecutó una reforma para aumentar las plazas de personas dependientes, pero la zona continúa clausurada y sin fecha de apertura

CRISTINA SÁNCHEZCÁCERES.

Cuatro años. Es el tiempo que la segunda planta de la residencia de mayores Cervantes lleva cerrada tras la reforma que comenzó en el año 2015. El objetivo era acondicionar el espacio para las personas dependientes, aumentando las plazas disponibles para este tipo de usuarios. Sin embargo, a día de hoy, la planta continúa inutilizada.

La reforma del edificio, que fue construido en 1973, se anunció en 2015 con una inversión de 400.000 euros y una duración de la obra de siete meses. De esta forma, la capacidad de la residencia aumentaría hasta los 204 usuarios, de los cuales 136 plazas serían para personas que pueden valerse por sí mismas, y 68 habitaciones para personas dependientes, el doble de las que están disponibles actualmente.

Para ello, se transformaron las 32 habitaciones de la segunda planta, que estaban destinadas a usuarios autónomos. La obra incluía también la creación de un comedor de planta y dos baños geriátricos. Además, en la primera planta, perteneciente al área de Enfermería, se instalaron más cámaras para alimentos, así como un cuarto de basura y otro de carros. Pero lo cierto es que los internos todavía no pueden disfrutar de gran parte de estas mejoras.

«No estamos hablando de una semana ni de un año, ya han tenido tiempo suficiente» José Luis Criado | Voluntario

Cerrada «a cal y canto»

A sus 75 años, José Luis Criado es voluntario en ayuda a domicilio para personas mayores. Aunque no tiene a ningún familiar por la situación de la residencia Cervantes, ha denunciado la demora de las obras a través de las redes sociales con el objetivo de que la Junta de Extremadura finalice por completo el proyecto y reabra la segunda planta.

Explica que, por el momento, esa zona está cerrada «a cal y canto», y que no han recibido noticias de si se abrirá próximamente. «No estamos hablado de una semana, ni siquiera de un año, ya han tenido tiempo suficiente», remarca.

A esta situación se une el hecho de que solo existen dos residencias geriátricas públicas en la ciudad, esta y la Residencia Asistida El Cuartillo, lo que puede resultar insuficiente para cubrir la demanda actual. Las ocho centros geriátricos restantes son privados. La socióloga Lidia Domínguez, que realizó recientemente un estudio sobre el tema, determina que en Cáceres se ofertan en total 1.374 plazas en las diez residencias de mayores, de las cuales solo un 37 por ciento corresponden a centros públicos.

La Junta de Extremadura realizó en 2016 un estudio de impacto de la dependencia en los centros de mayores que eran de titularidad pública. Se concluyó que, en lugar de construir una nueva residencia, lo más adecuado era reformar las ya existentes, entre ellas la Cervantes, debido a «razones de estabilidad presupuestaria».

«La segunda planta comenzará a funcionar de forma paulatina» Consejería de Sanidad y Servicios Sociales

En este sentido, recientemente, colectivos cacereños como la Agrupación Vecinal han pedido que el Hospital Nuestra Señora de la Montaña, propiedad de la Diputación, sea reconvertido en una residencia para mayores de carácter público.

Por otra parte, Criado cree que los precios de las centros geriátricos privados de la ciudad actualmente son «prohibitivos». La socióloga Lidia Domínguez destaca que la pensión media por jubilación en Extremadura no llega a los mil euros mensuales. Esta situación provoca que gran cantidad de personas mayores que no pueden valerse por sí mismas «tengan que estar malviviendo en casa», explica José Luis Criado, debido a la falta de oportunidades de obtener una plaza en alguna de las residencias públicas. Ante tal circunstancia, el voluntario confiesa la posibilidad de realizar próximamente «algún tipo de acción» si la planta continúa cerrada en los próximos meses.

No se trata de la primera queja realizada en los últimos años respecto al funcionamiento del centro residencial Cervantes. Entre otros, la residencia ya no dispone de ningún espacio donde sus usuarios puedan bailar, y también se han recibido quejas por la calidad de la comida que sirven a los internos. La última de estas reclamaciones tiene que ver con la falta de personal que denuncian las auxiliares de enfermería del centro ya que, cuando hay alguna baja, las plazas no son cubiertas.

Pliego de licitación

Por su parte, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales ha detallado a este periódico que están trabajando para que la segunda planta de la residencia se abra próximamente. En concreto, se encuentran elaborando el pliego de prescripciones técnicas para sacar a licitación la relación de equipamiento y mobiliario específico que será necesario en este área de la residencia.

Una vez salga la licitación a concurso, el Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAD) llevará a cabo una adecuación de la plantilla para «iniciar el funcionamiento de la segunda planta de forma paulatina». Sin embargo, por el momento la Junta no ha indicado ninguna fecha concreta para la apertura de esta zona.