La salida de la crisis repercute en una caída de los impagos de pensiones

La salida de la crisis repercute en una caída de los impagos de pensionesGráfico

Desde hace tres años disminuye el número de estos delitos, aunque los divorcios y separaciones están aumentando

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

Es una buena noticia: cada vez hay menos padres divorciados que cometen el delito de no pagar la pensión a sus hijos. Lo señala la Fiscalía de Cáceres en su última memoria anual. En su informe indica que si otros años mostraba su preocupación por el incremento de estos delitos, «en el presente debemos congratularnos de que hayan disminuido». Entre las razones que expliquen la disminución de este tipo de delitos, la acusación pública apunta a «una ligera mejoría de la situación económica de las familias, que les permite afrontar las prestaciones familiares».

Los datos que aportan son muy claros. Desde el año 2011 al 2014, las diligencias abiertas en los juzgados de la provincia de Cáceres por impago de pensiones ha ido subiendo. Si en el 2011 fueron 186, al año siguiente subió a 198, en 2013 ya se contabilizaron 236, y en el año 2014 se llegó a la cifra más alta: 275 diligencias abiertas. Después de ese fatídico año 2014 el número de diligencias abiertas por impago de pensiones ha ido bajando, llegando a 240 en el 2015, 230 en el año 2016 hasta contabilizar 184 diligencias abiertas en el año 2017.

Se podría pensar que disminuye este delito, porque cada vez hay menos divorcios o separaciones en las que el juez acuerda el pago de pensiones; pero no es así. El pasado mes de septiembre el Instituto Nacional de Estadística anunció que el número de divorcios y separaciones creció en el año 2017 un 2,5% en Extremadura. Es un incremento superior a la media nacional en donde el aumento no superó el 1%.

La Audiencia libra a un padre de pagar 225 euros al mes a su hija de 23 años, al demostrarse que ella lleva dos años trabajando

El impago de pensiones suele conllevar para la persona que comete este delito, el pago de una multa y la obligación de pagar el dinero que no entregó a su expareja; pero para algunos condenados supone la prisión si no paga.

Es lo que ha ocurrido en un caso visto recientemente por la Audiencia Provincial de Cáceres, en donde a un condenado a pagar una multa, al no hacerlo se le cambió por una pena de seis meses privado de libertad. En marzo de 2017 el juzgado acordó sustituir esa pena por otra de 180 jornadas de trabajo a beneficio de la comunidad, pero sólo hizo 40 jornadas alegando que tenía que cuidar a una persona, decidiendo la Audiencia su ingreso en prisión.

La Audiencia de Cáceres también ha acordado no archivar la investigación por un delito de impago de pensión, a un hombre que según la sentencia de su divorcio tenía que pagar una pensión alimenticia a su hijo de 150 euros al mes; pero él sólo entrega a su exmujer 50 euros, alegando que no podía pagar más. El tribunal explica que hay indicios de que tiene cierta capacidad económica, ya que está conviviendo con otra pareja y se ha comprado un ciclomotor. El tribunal es claro al decir que debe ser juzgado por impago de pensión alimenticia: «se ha de pagar al hijo lo que se establece en la sentencia, no lo que uno quiere o decide. La obligación alimenticia para con los hijos es algo perfectamente serio, pues se trata de subvenir las necesidades más elementales de los propios hijos (no de un tercero extraño), su manutención, su vestido, su formación, etcétera».

Similar reprimenda hace la Audiencia Provincial al confirmar la condena a otro padre que no paga la pensión, «existe una clara voluntad de incumplir una obligación muy grave, el abono de las pensiones a sus hijos, las cuales están destinadas a la mera subsistencia de los mismos. No se trata de lujos o caprichos, sino de hacer frente al mínimo vital para sus hijos (no para extraños)». En este caso el padre había incumplido la sentencia en la que se decía: que en caso de ganar menos de 600 euros diera 100 euros al mes para cada una de sus dos hijas, y en caso de ganar más de 600 euros pagara 200 euros a cada hija. En un año sólo les entregó 137 euros.

Otra sentencia del mismo tribunal condena a otro individuo que tenía que pagar una pensión de 240 euros al mes a su exmujer. No le daba dinero alguno aunque se sabe que tenía dinero ya que cobraba una pensión de 667 euros mensuales. Ha sido condenado a pagar una multa de 3.240 euros, y darle a su exmujer las 34 mensualidades que le debe; es decir, pagarle 8.160 euros.

Por otra parte, la Audiencia ha librado a un padre que gana 800 euros al mes, de entregar una pensión de 225 euros a su hija de 23 años, que decía que no tenía recursos y estaba en la escuela de adultos, ya que se ha demostrado que lleva dos años trabajando de camarera.

 

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