Salaya quiere abrir a las visitas más torres y nuevos tramos de muralla de Cáceres

Una pareja se fotografía desde la torre. /Jorge Rey
Una pareja se fotografía desde la torre. / Jorge Rey

Los cacereños hacen cola para subir a la Torre del Horno en la primera de las tres jornadas de puertas abiertas para los residentes en la ciudad

REDACCIÓN

«Cada vez que abrimos una torre ganamos media hora de permanencia del turista en la ciudad». Con esta afirmación defendió este martes el alcalde de Cáceres, Luis Salaya, su plan de seguir abriendo a las visitas espacios del patrimonio local, especialmente torres y nuevos tramos de muralla. Lo dijo en la Torre del Horno, donde desde hoy hasta este jueves el acceso es libre para los residentes en Cáceres.

La primera de las tres jornadas de puertas abiertas en la Torre del Horno, visitable desde la semana pasada, congregó a un gran número de cacereños, que desde la hora de la apertura hicieron cola para subir al monumento y fotografiar las magníficas vistas que pueden contemplarse de la ciudad.

Salaya considera que este es el camino a seguir. «Cáceres necesita más espacios en los que los turistas puedan pasar un tiempo porque cada vez que abrimos una torre ganamos media hora de permanencia del turista en la ciudad, y con ello aumentamos las posibilidades de que pueda comer o pernoctar aquí», aseguró. «Queremos combatir ese mito tan injusto que dice que Cáceres se ve en un día, porque no se ve ni en dos ni en tres, y tenemos que ir haciendo visitables más espacios de nuestro enorme patrimonio para que todo el mundo se dé cuenta de que Cáceres es una ciudad a la que hay que dedicar tiempo».

La iniciativa de establecer esta semana tres jornadas de puertas abiertas en la Torre del Horno se debe, según el alcalde, a que los cacereños «tienen derecho a volver a un espacio que les pertenece». Para poder entrar gratis estos días basta con mostrar el DNI, donde debe figurar Cáceres como lugar de residencia. Eso sí, hay algunas limitaciones. No pueden acceder menores de 12 años que no vayan acompañados de un adulto, y se desaconseja la visita a quienes no dispongan de una adecuada movilidad, ya que el acceso se lleva a cabo a través de una escalera estrecha y muy empinada. El horario es de 10.00 a 14.00 y de 17.30 a 20.30 horas.

Desde la semana pasada la Torre del Horno, situada junto al ayuntamiento, se puede visitar por primera vez sin necesidad de ir acompañado de un guía ni de solicitar cita previa. La entrada va incluida en el ticket que se adquiere para visitar la Torre de Bujaco o el Baluarte de los Pozos, que tiene un precio de 2,50 euros. Por tres euros se puede comprar un abono que da acceso a estos tres monumentos y al Centro de Divulgación de la Semana Santa, que se encuentra en la iglesia de la Preciosa Sangre.

Restauración

Luis Salaya recordó asimismo que ya ha comenzado ya la primera fase de las obras de restauración de la muralla, que concluirá en la primavera de 2020, cumpliendo así los plazos del proyecto presentado al Ministerio de Fomento, que financia la obra a través del 1,5% cultural con la aportación de 700.000 euros que se suman a los 300.000 que salen de la arcas municipales, según informa Europa Press.

Las obras han comenzado en un tramo «libre de polémica», incidió el regidor, ya que las organizaciones conservacionistas habían alertado de que se podría perjudicar a los nidos de los vencejos que se encontraban en la Torre de los Pozos, lo que ha retrasado el inicio del proyecto.

Salaya dejó claro que «la muralla se va a restaurar, sea como sea, y respetando lo máximo posible no afectar a las aves y cumpliendo los permisos de la Junta de Extremadura». Añadió que «el respeto al medio ambiente no puede frenar el desarrollo de la ciudad» por lo que alertó de que la restauración del monumento almohade puede tener «un coste mínimo, que se pagará».

De momento, las obras han comenzado en el tramo del lienzo que va desde la esquina de la calle San Roque hasta el Baluarte de los Pozos, donde todavía quedan algunas colonias de vencejos cuyos nidos no han sido trasladados. Salaya incidió en que se trabaja en colaboración con las organizaciones para causar el menor daño posible a las aves.