Salaya pide que Cáceres se una en el apoyo al proyecto del complejo budista

Fernández Vara y Salaya ayer en la Feria de Empleo de la UEx en el Palacio de Congresos. /L. Cordero
Fernández Vara y Salaya ayer en la Feria de Empleo de la UEx en el Palacio de Congresos. / L. Cordero

El alcalde cree que puede suponer «un antes y un después» para el turismo y Fernández Vara asegura que la ciudad reúne las condiciones idóneas

C. NÚÑEZ / C. MATEOS

«Es un proyecto muy importante para la ciudad en el que deberíamos estar implicados todos». Con estas palabras el alcalde de Cáceres, Luis Salaya, pidió ayer unidad en el apoyo a la iniciativa de construir en la capital cacereña un gran complejo budista dedicado al turismo espiritual y de meditación. Lanzó un mensaje optimista acerca de las opciones de prosperar que tiene la iniciativa. «Tenemos buenas posibilidades», recalcó. Considera además que el proyecto «marcaría un antes y un después en el desarrollo turístico» de la ciudad y que supondría un importante impulso económico.

El presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, también manifestó sus buenas vibraciones respecto al proyecto. Dijo que la ubicación de Cáceres entre Madrid y Lisboa es una de las bazas fuertes. «Vamos a tener un buen tren en un espacio de tiempo razonable, tenemos una conexión por carretera con Madrid y con Lisboa, donde hay aeropuertos internacionales, y va a haber autovía con Badajoz, donde también hay aeropuerto; Cáceres tiene la ubicación perfecta», sostuvo Vara.

Hermanamiento

La unidad que reclama Salaya es importante al menos desde el punto de vista político, ya que el alcalde espera que la Corporación municipal pueda aprobar por unanimidad una propuesta de hermanamiento con Lumbini, la localidad nepalí donde nació Buda, también Patrimonio de la Humanidad, con cuyo alcalde han firmado ya la Junta y el Ayuntamiento un protocolo general de intenciones a favor de construir en Cáceres el complejo budista. Estaría presidido por una estatua gigante de Buda de 40 metros y contaría con un templo, residencia para 20 monjes, biblioteca, librería, tiendas de artesanía, salas de yoga y meditación, y miles de metros cuadrados de jardines con acceso libre y gratuito.

Fernández Vara confirmó ayer que una delegación extremeña, formada por él mismo, Luis Salaya y varios empresarios cacereños interesados en el proyecto visitará Nepal el próximo mes de enero. Se reunirán con las máximas autoridades del país, entre ellas el primer ministro, Khadga Prasad Oli, y el presidente del Parlamento, además de embajadores de otros países asiáticos que también participan de la iniciativa. Estas naciones colaboran con la cesión de reliquias de Buda, que convertirían el templo en un lugar de peregrinación para millones de budistas, e incluso cada uno de los estados tendría la posibilidad de construir su propio pabellón en el interior del recinto.

El presidente extremeño dijo que, aunque el complejo budista que se va a construir en España está promovido por una organización privada, la Fundación Lumbini Garden, la última palabra sobre la ubicación definitiva la tendrán las autoridades de Nepal. Recordó que también Barcelona y Málaga mostraron interés en albergar el complejo después de que fuera descartado por el nuevo gobierno municipal de Madrid, donde se iba a situar inicialmente, tal y como tenía ya apalabrado con los promotores la anterior alcaldesa, Manuela Carmena.

Vara y Salaya visitarán Nepal en enero para reunirse con las máximas autoridades del país

El complejo previsto para Cáceres es notablemente mayor que el que se proyectó en Madrid

Terrenos

En caso de que el proyecto recale finalmente en Cáceres, el complejo tendría unas dimensiones considerablemente mayores que las previstas en el inicial de Madrid, debido sobre todo a la disponibilidad de suelo. No hay una decisión tomada sobre los terrenos en los que se ubicaría, que podrían ser tanto municipales como pertenecientes a alguna fundación. En todo caso, Fernández Vara confirmó que se trataría de una inversión «netamente privada» (unos 25 millones de euros inicialmente) y que el papel de las administraciones es «crear el marco de negociaciones y buscar la posible ubicación». Considera en todo caso que se trata de una iniciativa «posible y positiva», ya que el turismo espiritual es un sector al alza. «Uno de cada ocho ciudadanos del mundo incluye en su entorno vital la meditación y el yoga», dijo.

Salaya, por su parte, recordó que el proyecto del complejo budista está en una fase «incipiente» y que continúan los contactos con la Fundación Lumbini Garden, con empresarios cacereños y con el alcalde de Lumbini, Manmohan Chaunday, que el pasado 3 de octubre se reunió en Cáceres con Salaya y Fernández Vara. Valoró los «rápidos» movimientos dados por la Junta cuando surgió la posibilidad de acoger el proyecto, y cree que la ciudad tiene «buenas posibilidades» de que el complejo budista acabe haciéndose realidad en Cáceres

En opinión del alcalde, «la limpieza, la tranquilidad y la ausencia de contaminación» juegan a favor de la ciudad frente a las alternativas de Barcelona o Málaga.

El promotor recorre varios países asiáticos para avanzar en la ubicación definitiva

El proyecto de construir en España un gran complejo budista presidido por una estatua de Buda de 40 metros es una iniciativa de la Fundación Lumbini Garden, con sede en Madrid y participada por el Ayuntamiento de Lumbini. Su presidente, José Manuel Vilanova, se encuentra realizando una gira por varios países asiáticos involucrados en el proyecto, entre ellos Nepal, con el propósito de avanzar en las conversaciones para decidir la ubicación definitiva del complejo, una vez que ha sido descartado por la ciudad de Madrid.

Vilanova, un empresario del sector turístico muy vinculado a los países asiáticos, acompañó al alcalde de Lumbini en su visita a Cáceres del pasado 3 de octubre para reunirse con Salaya y Fernández Vara y presentarles el proyecto. También es el responsable de Expotural, la Feria de la Naturaleza y el Turismo Sostenible, que se celebró en Ifema el pasado mes de septiembre. Allí presento una maqueta a escala de tres metros de altura de la estatua gigante de Buda que va a a presidir el complejo budista que se proyecta en España, y que Cáceres quiere albergar. Se trata de un diseño del escultor Eladio de Mora.

La escultura definitiva, de 40 metros de altura incluido el pedestal, se construirá en bronce y pesará unas 350 toneladas. La Fundación Lumbini Garden asegura que será la reproducción de Buda sentado más alta del mundo.