Retoman la obra de Alzapiernas, que volverá a pararse en Semana Santa para colocar una pasarela

Operarios trabajando ayer en la obra de Alazapiernas. :: l. cordero/
Operarios trabajando ayer en la obra de Alazapiernas. :: l. cordero

Ha estado interrumpida varias semanas porque apareció una canalización de inicios del siglo pasado

EUROPA PRESS CÁCERES.

Las obras de la calle Alzapiernas para colocar unas escaleras mecánicas y mejorar la accesibilidad desde Obispo Galarza hasta la Plaza Mayor han vuelto a ponerse en marcha, una vez que se ha realizado el levantamiento arqueológico de la canalización de agua del siglo XX que se encontró hace unas semanas. Los trabajos volverán a suspenderse en Semana Santa para colocar una pasarela que favorezca el tránsito de peatones desde mediados de abril hasta una vez pasado el festival Womad, a mediados de mayo, que es cuando el flujo de visitantes crece en la ciudad.

El concejal de Fomento, Víctor Bazo, explicó ayer que, tal y como se habló con los empresarios de la zona, se colocará una pasarela para que puedan pasar los peatones, con el objetivo de que los hosteleros y comerciantes no se vean perjudicados en los días de repunte de visitantes, que son a Semana Santa, San Jorge y el festival Womad.

«Lo que haríamos es parar en ese intervalo lo que son las obras para, a través de la calle, dar paso a los peatones con una pasarela que tendría una anchura de dos metros y con una barandilla con total seguridad», apuntó Bazo.

Una vez concluido el festival Womad, que se celebrará del 9 al 12 de mayo, se retomarían los trabajos para terminar con la instalación de las escaleras mecánicas, que según indicó el concejal «ya están encargadas y pagadas», subrayó el edil, que añade que «solo falta traerlas e instalarlas».

Mismo coste

Bazo aseguró que la construcción de esa pasarela no aumentará el coste de la obra porque consistirá en ampliar los peldaños de la parte alta desde la calle Parras. En un principio se pensó en una pasarela de hierro, lo que sí aumentaría el coste de la obra pero, finalmente, no se va a hacer así y la opción es ampliar el peldañado de la parte central de arriba hacia la fachada del edificio de los apartamentos turísticos.

Después de esto, en el otro tramo de la calle se colocaría un asfaltado rugoso de dos metros de ancho y con la pendiente de la propia vía por lo que «el coste no es grande», añadió Bazo. Esta solución provisional la ejecutaría la propia empresa que está desarrollando el proyecto y, pasadas estas fechas festivas, se retiraría para seguir con la obra.

Así, en estos momentos los trabajos continúan con la construcción de una canalización nueva para recoger el agua y, además, aprovechando el corte de tráfico de la calle Parras por las obras de la plaza Obispo Galarza, se está procediendo a elevar dos pasos de peatones que también corresponden al proyecto integral de Alzapiernas.