Rescates de profundidad en Valdeflores

Los bomberos cacereños descendieron hasta el interior de un pozo de unos 30 metros de fondo. :: j. rey

Los bomberos de Cáceres se forman en tareas de salvamento en pozos y cuevas | La idea es que este cuerpo de seguridad gane autonomía a la hora de enfrentarse a siniestros bajo tierra

CRISTINA NÚÑEZCÁCERES.

Los pozos y hendiduras de la tierra suponen un problema de seguridad que en ocasiones terminan en drama. Así sucedió con Julen, el niño que falleció en Totalán (Málaga) el pasado mes de enero tras caer por un estrecho orificio que le llevó 70 metros abajo y convirtió su rescate en una dolorosa odisea que movilizó a decenas de profesionales. Los bomberos de la provincia de Cáceres se han formado para poder llevar a cabo rescates de personas y animales que caen en fosos, cuevas o lugares inaccesibles.

Un total de 45 bomberos de los cerca de 200 profesionales que integran este cuerpo de protección en la provincia han recibido esta formación especial, y todos ellos, los 200, han recibido nociones básicas. Ayer por la tarde practicaron en la zona de Valdeflores, que está agujereada como un queso de Gruyer.

La escuela de Espeleo-Socorro catalana e Irata Internacional son las empresa que se han encargado de ofrecer los conocimientos necesarios a los profesionales cacereños, algo que, según indica Óscar Álvarez, Jefe de Salida y uno de los instructores, contribuye a que estos necesiten menos la ayuda de cuerpos especializados de otros puntos de España. Por ejemplo, en el caso de rescate de alta montaña o barrancos se recurre frecuentemente a la Guardia Civil de Ávila. La idea es irse acercando a ese nivel. Álvarez indica que el desgraciado caso del niño Julen no ha sido el motivo para iniciar esta formación, sino que es una demanda que responde a una necesidad. «Yo trabajé en Coria y en tres o cuatro ocasiones tuve que participar en rescatar a personas que se habían quitado la vida tirándose en pozos, es algo necesario», indica. En esos cursos se instruye a los bomberos en técnicas seguras, como la utilización de doble cuerda para que la persona que tiene que llevar a cabo el rescate no se ponga en peligro. «Antes lo que se hacía no lo era, y se ponía más en riesgo la vida del bombero».

La instrucción de ayer en la mina del Valdeflores duró cerca de tres horas y tuvo lugar en los huecos que permanecen desde los tiempos de la antigua explotación minera, que se desarrolló hacia los años 90 del siglo pasado. Según Álvarez se han detectado al menos 15 pozos que no están protegidos. Algunos de ellos tienen un brocal (una boquilla) de unos cuatro metros y una profundidad de aproximadamente 30 metros. Se hicieron extracciones con muñecos. La acción consistía en sacar el cuerpo en camilla a través de dos rescatadores.

La formación se llevó a cabo ayer por primera vez
La formación se llevó a cabo ayer por primera vez / JORGE REY

La plataforma Salvemos la Montaña denunció el pasado mes de mayo precisamente esto, la desprotección de estos huecos a pesar del decreto emitido el pasado mes de agosto por la fiscal de Medio Ambiente y Urbanismo, Olga Suárez Herranz, en el que pedía su cerramiento. Las prospecciones más recientes, las que se han hecho para el proyecto de la mina de litio, tienen un diámetro muy pequeño, catas de unos 8 centímetros, como un tubo, lo cual no representa un riesgo. Lo último que se ha anunciado al respecto es que el Ayuntamiento de Cáceres va a proceder a tapar estos pozos. Antes de ese cierre, los bomberos han aprovechado para realizar sus prácticas. Quieren también que, aunque finalmente se precinten, puedan usar uno para continuar formándose. Son maniobras que van a repetirse para fijar los conocimientos en los bomberos.

Aldea Moret

Otro de los lugares peligrosos de la ciudad es Aldea Moret, con pozos correspondientes a la antigua explotación minera de esta barriada. Hace aproximadamente un mes, explica Óscar Álvarez, se tuvo que proceder al rescate de una vaca que se cayó a un pozo. Perece ser algo relativamente común que se precipiten a los pozos abiertos animales como caballos, cabras o perros.

Además, junto con esta formación específica dentro de la tierra, los bomberos cacereños también han estado instruyéndose en el rescate en torres de alta tensión y parabólicas para posibles rescates de operarios. Desde lo más profundo de la tierra hasta los lugares más elevados hay situaciones que requieren el despliegue de los bomberos.