El Refugio San Jorge de Cáceres pide ayuda ante la situación de colapso que atraviesa

Inma Pérez y Joaquín Corbacho pasean dos veces por semana a perros del Refugio. :: armando méndez

La perrera acoge el doble de animales abandonados de lo habitual y lanza una campaña especial de adopciones

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Colapso. Es la palabra empleada por Sonia Salas, una de las voluntarias más activas del Refugio San Jorge, para describir la situación actual de estas instalaciones. En estos momentos, hay 90 perros y 70 gatos que buscan dueño. La cifra duplica al dato habitual de estas fechas. Y la previsión es que la realidad empeore porque el número de abandonos se incrementará en las próximas semanas con las vacaciones de verano.

Por eso, desde el recinto se lanza un SOS para combatir la actual situación. Necesitan dinero para hacer frente a los gastos y, además, buscan hogares para los animales. La perrera municipal, que gestiona desde el año 2012 el colectivo Proyecto Animalista por la Vida bajo el nombre de Refugio San Jorge, acaba de lanzar una campaña especial de adopciones que pone el foco en el rostro de los perros. La iniciativa se denomina 'Mírame a los ojos' y se articula sobre retratos en primer plano en blanco y negro de los canes. Las instantáneas están firmadas por Samuel Fernández.

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Sonia Salas busca un espacio donde poder exponerlas y, de forma paralela, las imágenes se irán difundiendo a través de las redes sociales. La idea es que cuando uno de estos animales encuentre dueño pase del blanco y negro al color.

«Estamos desbordados porque hay una cantidad de animales que supera la capacidad de atención que podemos darles en cuanto a espacio y en cuanto a todo. Tenemos más gastos de comida y de veterinarios. Estamos recogiendo una media de un perro al día», ilustra Salas. «Un perro al día es una barbaridad porque es un perro que entra y no se va». Lo mismo ocurre con los gatos.

Hay jornadas excepcionales que rompen las estadísticas. El pasado lunes, por ejemplo, se recogieron siete perros de un contenedor de basura del R-66. Y el 30 de junio llegaron otros cuatro cachorros abandonados en el polígono ganadero.

El Refugio tiene 23 cheniles, que son los departamentos habilitados para guardar a los animales. Este espacio se lo tienen que repartir entre los 90 perros que hay en estos momentos acogidos. Es decir, tocan a una media de cuatro perros por chenil. La voluntaria repara, además, en otra circunstancia: no todos los perros valen para compartir espacio. Los hay que tienen que estar aislados, un factor que complica aún más si cabe esta situación.

EN CIFRAS

90
perros hay en estos momentos en El Refugio San Jorge, donde también buscan dueño 70 gatos. El recinto, de carácter municipal, está gestionado por la asociación Proyecto Animalista por la Vida desde el año 2012.

«Tener 90 perros es una barbaridad», insiste Salas. La realidad es más preocupante aún si se tiene en cuenta otro factor. No hay casas de acogida en verano porque sus propietarios se van de vacaciones. Estas casas brindan alojamiento a los cachorros abandonados hasta que se les encuentra un hogar. Se les evita así su paso por la perrera.

«Necesitamos adopciones, casas de acogida y donaciones de cosas tan sencillas como lejía, salchichas, comida blanda, pienso... Necesitamos a la gente más que nunca», clama la voluntaria. La situación se ha precipitado en el último mes. El Refugio ha pasado de atender a 40 perros a brindar acogida a más del doble.

¿Qué ha ocurrido? No hay una única clave que lo explique. «Es verdad que la gente está más sensible. Se encuentra una camada de gatitos en la calle y la lleva. Es comprensible que quieran ayudar. Pero no siempre esas camadas de la calle hay que recogerlas porque normalmente tienen a su mamá, que está cerca. Esto no quiere decir que dejemos de atender a los animales que estén en la calle. Al contrario. Pero primero hay que ser prudentes y pensar que la situación no es tan grave como parece», aconseja la voluntaria.

El Refugio tiene un proyecto para ampliar espacios con el fin de que esta situación no vuelva a repetirse. Y para llevarlo a cabo necesita financiación. «Pero lo que más necesitamos es que nuestros animales salgan de allí», insiste Salas.

De momento, se han fotografiado 23 canes. Pero la idea es inmortalizar a todos. «Las fotos se van a lanzar en blanco y negro porque su vida ahora mismo es así. Cuando se adopten, cambiarán de color. En El Refugio tienen cariño y se les cuida. Pero son muchos y no tenemos tiempo. Necesitan una casa, que no es lo mismo. Hay perros que llevan mucho tiempo allí. Demasiado», se lamenta.

Las seis fotografías que acompañan esta información forman parte de la nueva campaña de adopciones. Jacob, Hipo, Waldo, Giulia, Viki y Boss son una pequeña representación de los perros que aguardan en El Refugio un hogar.

Paseos y apadrinamientos

Para aquellos que no se atrevan a dar el paso y adoptar un perro o un gato, existen otras fórmulas para ayudar a los voluntarios de El Refugio. Los viernes y sábados por la tarde se pueden sacar a pasear a los perros que hay en el recinto. Lo habitual es que recurran a esta opción familias con niños. También existe la posibilidad de apadrinar a un animal. En este caso, el compromiso consiste en correr con los gastos de alimentación y veterinario del perro o gato elegido. El padrino, además, se encarga cada semana de sacar a pasear al animal. La cuantía de la aportación es voluntaria.

El Refugio recibe una subvención anual de 40.000 euros del Ayuntamiento de Cáceres. Se mantiene, además, con el dinero obtenido en actividades benéficas, como la venta de calendarios solidarios.

Según los datos facilitados por la asociación Proyecto Animalista por la Vida, cada año entran 500 perros en El Refugio San Jorge. Durante el último año, se han formalizado 200 adopciones. El dato es muy similar en el caso de los gatos, incluso el nivel de adopciones de felinos es ligeramente superior.