Los rebuscados 'caminos del deseo' de Cáceres

La avenida de Portugal, uno de los 'caminos del deseo' más céntricos debido a la falta de pasos de peatones intermedios. :: jorge rey/
La avenida de Portugal, uno de los 'caminos del deseo' más céntricos debido a la falta de pasos de peatones intermedios. :: jorge rey

Cáceres cuenta al menos con unos 70 puntos donde se constata déficit de pasos para peatones y otras zonas verdes con veredas para atrochar

J. C.

La eficacia resulta más placentera si hay eficiencia de por medio. Aunque un mismo fin puede alcanzarse de diferentes maneras, no es extraño que la forma elegida sea la que conlleva la utilización de menos recursos, ya sean materiales o intangibles, como el tiempo. Esta política, extrapolable a prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana, también tiene su importancia en la planificación del diseño urbano de las ciudades. Es aquí donde aparecen los denominados internacionalmente como 'desire paths' o 'caminos del deseo'.

En ese ánimo cotidiano de optimizar su tiempo, los peatones tienen a buscar el camino más corto entre dos puntos, pero no siempre la manera más rápida coincide con la legalmente establecida por las señalizaciones. En ocasiones eso puede acarrear un verdadero peligro para la seguridad vial.

Tal y como recoge Miguel Ángel Barrantes en su blog 'Conoce Cáceres', la capital cuenta con unos 70 'caminos del deseo' debidamente geolocalizados por este ciudadano que, a pesar de dedicarse profesionalmente a la abogacía, ocupa buena parte de su tiempo libre en la elaboración de artículos relacionados con la capital. «Conozco muy bien la ciudad y he visto que faltan pasos de peatones. Muchas veces es debido a que al realizar el diseño urbanístico no se piensa en el peatón», explica a este diario.

Las llamados 'desire paths' no son ninguna novedad en la escena internacional. De hecho, Barrantes nutre su artículo con una extensa bibliografía citando a cabeceras como la británica 'The Guardian' y otras plataformas especializadas en urbanismo.

Las veredas son habituales en jardines del extrarradio.
Las veredas son habituales en jardines del extrarradio. / J. Rey

No obstante, según destaca, en el caso de España todavía queda camino por recorrer para conseguir que las diferentes administraciones adapten estos peculiares trazados a los peatones para reducir así, sobre todo en los puntos donde existe déficit de pasos de cebra, el riesgo de accidentes: «Hay que tener en cuenta que estos caminos del deseo son el día a día de la gente. Están ahí, pero parecen olvidados por las administraciones. No hace falta realizar ningún estudio técnico al respecto porque basta con observar el transcurrir diario en estos puntos para constatar que existe un problema de señalización para facilitar la movilidad de los peatones en la ciudad. Muchas veces la solución sería tan simple como poner pasos para peatones en lugares intermedios, en el caso del casco urbano, o aceras en el caso de las zonas ajardinadas».

Se da la circunstancia de que, con el paso de los años, Cáceres ha ido adaptando algunos de estos caminos del deseo para alcanzar mejores cotas de movilidad.

Por el contrario, existen otros enclaves que han hecho un recorrido inverso: «En la calle Colombia, que es una vía con gran tránsito de personas mayores, había un paso para peatones y el Ayuntamiento lo eliminó. Es un auténtico problema porque los vecinos tienen que dar un buen rodeo y en muchos casos deciden cruzar por un lugar que no está habilitado».

Deficiencias

En lo que a necesidad de pasos para peatones se refiere, el autor de la publicación identifica deficiencias en zonas como Residencial Ronda, Montesol, Mejostilla, San Blas o Campus Universitario, así como en Cabezarrubia, R-66, Nuevo Cáceres o Aldea Moret, entre otros enclaves perfectamente señalizados en el mapa.

Algunos de los casos más significativos se dan en el propio centro de Cáceres, como es el caso de la Avenida de Portugal, donde es habitual ver cruzar a los peatones por lugares no señalizados, al no existir entre la cabecera de la vía y el final ningún otro paso establecido.

Otras zonas más alejadas tampoco están exentas de la peligrosidad derivada de la ausencia de pasos de cebra. Es el caso de Cordel de Merinas, cerca del crematorio. En este punto los peatones no cuentan con ningún lugar habilitado para cruzar, a excepción del inicio y final de la larga avenida.

En lo que a veredas en parques y jardines se refiere, existen multitud de casos llamativos y perfectamente visibles. Calles como Tolerancia, Tomás Pulino, Cayetano Polo, Antonio Machado, Calatayud o Valeriano Gutiérrez, entre muchas otras.

Miguel Ángel Barrantes confía en que con este trabajo el Ayuntamiento tome nota de otras ciudades como Copenhague, Míchigan, Nueva York o Rotterdam, «donde ya se realizan intervenciones sobre los 'caminos del deseo' mediante un trabajo de investigación previa y creando acerados donde antes los peatones invadían el césped».

«Una buena forma de influir en el diseño urbano es observar cómo los ciudadanos se mueven diariamente por la ciudad», sentencia.

 

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