La rebaja fiscal que quiere Cs pone en un brete al PSOE ante el posible pacto en Cáceres

Cayetano Polo, portavoz de Cs, y Luis Salaya, candidato a alcalde por el PSOE, tras un pleno. :: /LORENZO CORDERO
Cayetano Polo, portavoz de Cs, y Luis Salaya, candidato a alcalde por el PSOE, tras un pleno. :: / LORENZO CORDERO

Alcántara afirma que el que quiera gobernar con su partido deberá asumir un mayor endeudamiento municipal y un paquete de medidas sociales

Manuel M. Núñez
MANUEL M. NÚÑEZCáceres

Más ambiente de feria que de pactos municipales en Cáceres estos días. Y eso que en menos de dos semanas debe resolverse, para un lado u otro, el signo del próximo Gobierno municipal. La llave se llama Ciudadanos, cuyo candidato Francisco Alcántara habla de «días de reflexión», por ahora sin nada que anunciar más allá de conversaciones informales entre los protagonistas de la escena política.

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Alcántara insistía ayer en que todavía no hay marcado en el calendario una programación de reuniones oficiales de su partido con PP y PSOE. En Cs revelan que Alcántara ya ha hablado con Rafael Mateos (candidato del Partido Popular) y ayer tenía previsto hacerlo con Luis Salaya (PSOE). No hay papeles, ni propuestas ni conversaciones oficiales. Sí aparecen algunos planteamientos previos. Por ejemplo, la rebaja fiscal que la formación de Cayetano Polo defiende, pone en un brete al PSOE, que ha hecho bandera en estos años de oposición de su negativa a reducir el IBI por considerar que es un alivio anecdótico para la economía de los cacereños pero supone una importante merma de ingresos municipales con el consiguiente impacto en las inversiones del Consistorio.

La rebaja del IBI ya fue una de las condiciones que puso Cs al PP para apoyar sus cuentas. La última fue en noviembre de 2018, con un descuento medio por recibo entre 8 y 20 euros. Para el PSOE en algunas zonas apenas llegaba a un par de euros, a la vez que representaba una disminución de ingresos de más de 700.000 euros para las arcas públicas, como puso de relieve el área de Intervención.

La rebaja fiscal contó con los votos a favor de PP y Cs y la oposición de Podemos y el PSOE. De esta forma, y una vez que este asunto es uno de los destacados entre los postulados de Cs, los socialistas podrían verse obligados a reconsiderar su posición si quieren hacerse con el sillón presidencial del Ayuntamiento. «Apostamos por una rebaja de impuestos. Queremos aligerar la presión fiscal a las familias», apunta Alcántara. Queda por ver si este asunto forma parte de los asuntos que son susceptibles de negociar a partir de ahora. Alcántara resalta que Cs llevará al máximo la aplicación de su programa electoral y que no hay líneas rojas más allá de una apuesta por la «dinamización empresarial» y un importante paquete de medidas sociales. «Lo pondremos encima de la mesa», avanza. Los 'mandamientos' de Cs para el acuerdo que viene serán los que defina el llamado comité de pactos, en el que a nivel regional figuran el todavía portavoz municipal, Cayetano Polo, y el concejal Antonio Ibarra.

Alcántara también resalta que el compromiso que se adquiera para gobernar irá a un mayor endeudamiento municipal porque «hay margen para ello» y permitiría una política inversora. Tampoco, pese a las reticencias iniciales, cree que Vox sea un escollo. «Lo que han dicho –matiza– es que facilitaría la investidura pero no entrarían en un posible Gobierno» de PP y Cs.