Radiografía a la cofradía de la patrona de Cáceres

Alma Baz, de dos meses, es la integrante más joven. En l foto, con su hermano. /Jorge Rey
Alma Baz, de dos meses, es la integrante más joven. En l foto, con su hermano. / Jorge Rey

2.209 cacereños pertenecen a la hermandad de la Virgen de la Montaña, que suma 383 años de historia | La Junta de Extremadura acaba de reconocer su labor y el arraigo de la patrona en la ciudad al declarar fiesta de interés turístico regional el Novenario

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

La cofradía de la Virgen de la Montaña está de actualidad por la declaración como fiesta de interés turístico regional al Novenario y la Bajada de la patrona. La noticia ha sido celebrada por la cofradía, que ha visto al fin cumplido su deseo de obtener este reconocimiento tras dos intentos previos fallidos, en 2012 y 2015. La Junta considera que la fiesta cacereña merece esta declaración por la «valorización de la cultura y de las tradiciones populares» que entraña. Todo comenzó en 1641 con la primera bajada de la Virgen a la ciudad. Durante las siguientes líneas se ofrece una radiografía de la hermandad, a la que pertenecen en la actualidad 2.209 inscritos.

La primera bajada y la creación de la cofradía

La historia de la patrona de Cáceres se remonta a 1621. Ese año Francisco de Paniagua, de Casas de Millán, adaptó una cueva en la Sierra de la Mosca para promover el culto a una pequeña imagen. En 1626 terminó de construir la primera capilla, que fue bendecida el 24 de marzo de ese mismo año. Fue el origen del actual Santuario. El 11 de marzo de 1635 se publicaron las primeras ordenanzas de la cofradía, cuyo primer mayordomo fue Luis de Alcozábar. La primera bajada de la Virgen fue en 1641, coincidiendo con una sequía sin precedentes. Durante el siglo XVIII la imagen bajó a la ciudad 29 veces. Pero no fue hasta 1940 cuando la procesión adoptó periodicidad anual.

En 1906 el Papa Pío X nombra a la Virgen patrona de Cáceres. Y el 12 de octubre de 1924 tuvo lugar su coronación canónica. En la actualidad, el mayordomo de la hermandad es Juan Carlos Fernández Rincón.

Los hermanos, una devoción intergeneracional

La cofradía está formada por 2.209 integrantes, que pagan una cuota mínima de diez euros al año. Uno de los miembros más veteranos es Ernesto Rosado, abogado de 83 años. Es uno de los cinco hermanos más antiguos que figuran en las listas de la hermandad. «Me apuntó mi padre el día que nací», cuenta. Sus hijos también son miembros de la cofradía y él ha sido directivo.

La hermana más joven tiene apenas dos meses de vida. Se llama Alma Baz y la inscribieron sus abuelos paternos, Yeye y Nini, el 10 de mayo, el mismo día que nació, como le pasó a Ernesto ocho década antes. Su hermano Carlos, de cinco años, también es 'montañero'. La tradición pasa de generación en generación en las familias cacereñas.

Ernesto Rosado, de 83 años, es uno de los cinco hermanos más veteranos.
Ernesto Rosado, de 83 años, es uno de los cinco hermanos más veteranos.

Las mujeres no pudieron cargar a la patrona hasta la reforma de los estatutos, en el año 2011

Los miembros de la cofradía pagan una cuota de 10 euros al año; la más joven es Alma Baz

120 cofrades llevan a la patrona sobre sus hombros

La Virgen de la Montaña baja cada primavera a la ciudad, donde permanece en la Concatedral de Santa María durante once días. Y regresa a su Santuario el primer domingo de mayo, coincidiendo con el día de la madre. 120 miembros de la cofradía son los encargados de llevar sobre sus hombros a la patrona en las procesiones de bajada y subida. De los 120, seis son mujeres. Hay que recordar que las hermanas de la cofradía no pudieron hacerlo hasta el año 2011, tras la reforma de los estatutos. En estos momentos, hay 91 hermanos aspirantes que han solicitado cargar y que se irán incorporando al grupo de titulares cuando se vayan produciendo bajas. Entre los 91 aspirantes hay 33 mujeres.

Todos los hermanos de carga deben reunir una serie de requisitos: ser mayor de 18 años, acreditar una antigüedad mínima de 5 años en la cofradía y tener una constitución física que capacite sin dificultad su cometido. En los desfiles los hermanos visten túnica de color azul cielo, esclavina y cinturón blancos, guantes blancos y calcetines y zapatos negros.

Tres ermitaños, administrativa y limpiadora

La sede de la cofradía está en un piso situado en el número 2 de la avenida de Alemania, propiedad de la hermandad, al igual que el Santuario. La cofradía tiene contratados a varios trabajadores. Figuran en su plantilla dos ermitaños (y un sustituto que los releva durante las vacaciones), una administrativa y una limpiadora.

Última procesión de bajada de la Virgen de la Montaña a la ciudad, el pasado abril.
Última procesión de bajada de la Virgen de la Montaña a la ciudad, el pasado abril.

Una colección de mantos que no para de crecer

Famosa es la colección de mantos de la Virgen de la Montaña, que cada año suma nuevas incorporaciones. Los cacereños donan estas piezas como muestra de agradecimiento, por promesa o por tradición. En la actualidad, la Virgen tiene 135 mantos. Durante el Novenario, luce una pieza distinta cada día y los cacereños 'juegan' a adivinar el color del manto mientras se dirigen a la Concatedral. La encargada de vestir a la Virgen es la camarera, puesto que ostenta desde 1996 Pilar Murillo, quien cuenta con la ayuda de Julia Hierro como camarera auxiliar.

Un vasto patrimonio

La cofradía atesora un vasto patrimonio. Por un lado, está su archivo, que ha sido catalogado y está pendiente de digitalización. Contiene documentos con cuatro siglos de historia. Entre ellos figura el título de hermano mayor concedido por la cofradía al rey Alfonso XIII, quien visitó a la patrona un 25 de abril de 1905, o el título de hermana mayor otorgado a Isabel II en 1859. Además, la patrona atesora una colección de joyas en la que destaca la conocida como 'corona rica', obra del orfebre Félix Granda. Fue un obsequio de la ciudad por su coronación canónica, en 1924.

 

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