Prisión para un acosador sexual por teléfono que debe pagar 2.500 euros a su víctima

Prisión para un acosador sexual por teléfono que debe pagar 2.500 euros a su víctima
HOY

La Audiencia de Cáceres ordena el ingreso en la cárdel del hombre, que ya había sido condenado en tres ocasiones por haber cometido delitos similares

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

Durante seis días seguidos, del 10 al 15 del mes de junio de 2017, un individuo que vive en la provincia de Cáceres estuvo acosando por teléfono a una mujer. Ella cogía el teléfono y oía la voz de un hombre desconocido que no paraba de hacer comentarios obscenos, indicándole que se desnudara y empezara a masturbarse. Las llamadas eran de un número oculto, pero ella lo denunció y se pudo detener a este individuo, que no tenía relación previa con la víctima.

Muchas de las llamadas las hizo a horas intempestivas, lo que ocasionó intranquilidad en la mujer, que no pudo desarrollar su vida con normalidad ante el temor e intranquilidad que le provocaban las llamadas. Tuvo que medicarse para paliar el estado de ansiedad y temor que le causaban las llamadas.

Reincidente

El acosador ya había sido condenado en tres ocasiones por haber cometido delitos similares. Las sentencias eran firmes desde el 20 de diciembre de 2012, 22 de diciembre de 2014 y 28 de febrero de 2017. Las condenas fueron por coacciones.

Juzgado en Plasencia, en el Juzgado de lo Penal número 1, fue nuevamente encontrado culpable de haber cometido un delito de coacciones. Le sentenciaron a 14 meses de prisión por reincidente, indicándole que tenía que ingresar inmediatamente en prisión. También se le condenó a pagar 2.500 euros a su víctima, y a pagar las costas procesales, incluido el gasto de la acusación particular.

Este individuo recurrió la orden de su ingreso en prisión en la Audiencia Provincial de Cáceres, que ahora ha decidido que debe ingresar en la cárcel. Indica que la hoja histórica penal y sus numerosas condenas penales «revelan una clara y patente tendencia a la actividad criminal, por lo que su peligrosidad criminal es ciertamente relevante, máxime cuando además resulta y podemos observar, que los delitos cometidos por el mismo son todos de similar naturaleza y atentatorios contra la libertad de las personas (coacciones y acoso), y que en él concurre la cualidad de ser reo habitual».