El presunto agresor de Año Nuevo en Cáceres, bajo control policial

Juicio contra el conocido como 'violador de la Madrila', en diciembre de 2002. :: HOY/
Juicio contra el conocido como 'violador de la Madrila', en diciembre de 2002. :: HOY

La Policía Nacional confirma que se trata del conocido como 'violador de la Madrila', que acababa de cumplir 15 años de condena por dos delitos sexuales

E. F. V. / C. N. N. CÁCERES.

La delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco, mandó ayer un mensaje que pretendía ser tranquilizador a la población de Cáceres ante la alarma generada tras la presunta agresión sexual el día de Año Nuevo de un hombre que acababa de cumplir condena de 15 años por dos violaciones en la Madrila en el año 2002.

García Seco indicó ayer que «lo único que puede hacerse en este caso, puesto que no tiene absolutamente ninguna condena ahora mismo sino que está a la espera de juicio, es estar alerta en una ciudad en la que todo el mundo se conoce». Garantizó que las fuerzas de seguridad trabajarán para prevenir situaciones de riesgo, pero ha indicado que esta persona no tiene actualmente coartados sus derechos y deberes por ninguna sentencia judicial. «No podemos estar permanentemente detrás de una persona que no tiene nada pendiente con la justicia», dijo.

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El jefe superior de la Policía Nacional en la región, José Manuel Merino, explicó que este hombre tiene actualmente «un control específico» por parte de la Policía Nacional.

García Seco: «No tiene ninguna condena, lo único que se puede hacer es estar alerta»

Aunque sus condenas por las violaciones que llevó a cabo hace 17 años (en enero y febrero de 2002), ya han sido cumplidas, este hombre tiene que enfrentarse al proceso que derive de la denuncia por abuso sexual interpuesta por la víctima. La agresión se produjo, supuestamente, en la calle Hernández de Soto hacia las seis de la mañana del primer día del año. La Delegación del Gobierno confirmó que se le acusa de haber realizado tocamientos y que, debido a los gritos de la chica, el presunto agresor huyó. Otras fuentes hablan de que la llegada de otras personas impidieron a este hombre llegar más lejos.

Después de estos hechos el varón fue puesto a disposición judicial y estuvo en prisión, tras lo que se le puso en libertad con cargos y con el citado control específico. La alarma en la ciudad se ha hecho patente desde el pasado lunes, cuando los datos empezaron a compartirse en redes sociales. Días antes ya estaba en libertad. En esas mismas redes se ha llegado a indicar lugares públicos en los que supuestamente se ha visto a este hombre en los últimos días.

Hechos de 2002

El presunto agresor fue juzgado en diciembre de 2002 por dos violaciones ocurridas en 10 de enero y el 1 de febrero de ese mismo año. En ese momento tenía 24 años, así que actualmente su edad es de 41.

La primera de las agresiones tuvo lugar cuando se abalanzó sobre una joven de alrededor de 25 años que caminaba por la avenida de Hernán Cortés, cerca de la estatua del conquistador, veinte minutos antes de las ocho de la mañana. Aunque la interceptó en esta zona, la agredió y la llevó junto a las pistas polideportivas de la plaza de Albatros, en donde la violó bucalmente.

La segunda agresión la sufrió una mujer de 50 años que fue atacada por él cuando caminaba por la calle José Luis Cotallo (junto a la plaza de Albatros). También la obligó a que le hiciera una felación. A esta mujer, además, a esta mujer la arrastró unos 40 metros por un terraplén y llevó a cabo la violación en el mismo sitio que la otra víctima, junto a las pistas. Los hechos tuvieron también lugar de madrugada, hacia las cinco.

El denominado como 'violador de la Madrila' fue detenido el 8 de marzo de 2002, cuando la primera víctima llamó al 091 para avisar que el individuo que la había violado se encontraba en un pub de la Madrila. Ella le vio desde el exterior.

El ministerio fiscal solicitó 20 años de prisión y 27 años las acusaciones particulares. El tribunal decidió condenarle a 15 años de prisión: siete años por cada una de las violaciones, y un año más por las lesiones que causó a una de las víctimas. También tuvo que indemnizar con 30.000 euros a la víctima más joven y con unos 37.000 euros a la otra mujer agredida. La pena no fue mayor al aplicar como eximente la gran dependencia del condenado a la cocaína y éxtasis. Ambos hechos tuvieron mucha repercusión en la ciudad por ser la Madrila una zona de ocio y afluencia de personas hasta altas horas de la mañana.

 

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