Polémica en Santa Cruz de la Sierra por el brocal del 'pozo de los milagros'

El brocal cuando aún estaba en el convento./VÍCTOR GIBELLO
El brocal cuando aún estaba en el convento. / VÍCTOR GIBELLO

El dueño del convento en ruinas en donde estaba se ha llevado la pieza del siglo XVII, y la Junta dice que no puede hacerlo

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

El Ayuntamiento de Santa Cruz de la Sierra, localidad que se encuentra a 15 kilómetros de Trujillo, se ha puesto en contacto con Patrimonio de la Junta de Extremadura para denunciar que no se sabe dónde está el brocal del siglo XVII que tapaba el pozo de 'las aguas milagrosas'. El Ayuntamiento señala que el brocal se lo ha llevado el dueño del convento en ruinas, edificio que se levantó en el siglo XVII sobre el pozo.

El convento de San Joaquín de Santa Cruz de la Sierra es uno de los 24 monumentos cacereños incluidos actualmente en la Lista Roja de Patrimonio que elabora Hispania Nostra. Se mandó construir en 1670 por Joaquín Chaves de Mendoza, III Conde de Santa Cruz, en un lugar que entonces tenía fama de especialmente extraño. De este lugar escribió Bernabé Moreno de Vargas en 1633: «De ordinario se ven unas luces milagrosas, y se entiende son señales de que allí están escondidos algunos cuerpos de santos, pues otras semejantes luces se han visto adonde había cosas de este género». Esas luces parece que fueron vistas por el obispo de Plasencia Pedro González de Acebedo, que estuvo aquí tres meses esperando a que Dios le declarase su voluntad.

Además de las luces había en este lugar un pozo excavado a pico, del que empezaron a manar aguas que se decían que eran milagrosas, ya que aseguraban que curaban enfermedades, sobre todo la viruela, y tan pronto estaba seco como manaba agua sin parar, sobre todo en época de sequía.

El 'pozo milagroso' debió de ser muy famoso, y convento está construido a su alrededor. El edificio aún conserva una cúpula semiesférica que se levantó justo encima del pozo, que ahora está cegado. Encima del pozo los agustinos pusieron el brocal de piedra que actualmente se encuentra 'desaparecido'.

El lugar fue un centro de peregrinación; pero los frailes agustinos, de los que llegó haber hasta 30, se enfrentaron con el pueblo por culpa de la escasez de agua, y controlaron ellos el entonces famoso pozo. En 1835, la Desamortización sacó a los frailes del convento y fue el propio pueblo de Santa Cruz de la Sierra quien lo destruyó para que no volvieran los religiosos.

El convento está en ruinas y se puede visitar. Llama la atención el brocal del siglo XVII, hasta que hace unos meses los vecinos pensaron que alguien estaba intentando robarlo, ya que lo habían movido de su sitio, acercándolo a la entrada quizá para poder llevárselo en una furgoneta. Entonces el Ayuntamiento llevó la valiosa pieza al Centro de Interpretación que tiene en el pueblo, donde fue un reclamo turístico. Allí estuvo hasta el pasado 20 de junio cuando el dueño de las ruinas del convento se lo llevó. Se piensa que lo tiene en una finca en las afueras de Santa Cruz de la Sierra.

Vecinos del pueblo temen que la artística pieza puede ser vendida y que, de no actuar la Junta, la perderán para siempre. Lo cierto es que el propietario del convento tiene en venta el edificio en la web en milanuncios.com, donde lo ofrece con la parcela de 10.000 metros cuadrados en la que se encuentra.

El Diario HOY se ha puesto en contacto con la Junta de Extremadura para saber si va a actuar tras lo ocurrido. La Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural indica que ha recibido un aviso sobre un traslado del brocal del 'pozo de las aguas milagrosas' y recalca que es Bien de Interés Cultural (BIC). Señala que por ese motivo ha remitido un escrito al propietario informándole de que según la Ley de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura «un inmueble declarado BIC es inseparable de su entorno y en consecuencia no podrá procederse a su desplazamiento salvo que resulte imprescindible por razones de fuerza mayor o interés social, previo informe de la Consejería de Cultura e Igualdad.»

También se le ha indicado que la ley señala, que los bienes muebles, declarados BIC o respecto de los que se hubiera incoado expediente para su inclusión en tal categoría, son inseparables del inmueble sin autorización expresa de la Consejería. Patrimonio ha informado al propietario de que, según la facultad que le otorga la Ley de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura, tiene la intención de realizar una inspección del Convento de los Agustinos para determinar su estado de conservación y, en particular, el del citado brocal. Para ello le ha solicitado que se ponga en contacto con la Dirección General antes del 29 de junio.