Polémica en el Museo Municipal de Cáceres por el contraste en su nueva fachada

Estado actual de la fachada, en la plaza de Publio Hurtado :: lorenzo cordero/
Estado actual de la fachada, en la plaza de Publio Hurtado :: lorenzo cordero

Se ha colocado un zócalo igual que el que tenía desde la rehabilitación en 1995, pero es más llamativo al ser nuevo

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

La queja es de un lector del Diario HOY: «Justo enfrente de la puerta de las Oficinas del Ayuntamiento de Cáceres, en esa linda placita que se llama de Publio Hurtado, hay un edificio con una fachada antigua que tenía el sabor de los exteriores de la muralla del Adarve. Pues le han puesto un zócalo de varios metros de alto y... se han cargado el edificio y de paso la Plaza». A este lector, como a otros vecinos de Cáceres, les ha llamado la atención la nueva fachada del Museo Municipal, ya que el zócalo esgrafiado colocado tiene bastante contraste con el resto del edificio.

Otras personas defienden la rehabilitación, diciendo que lo único que ha hecho la empresa es volver a colocar el zócalo que había, indicando que el contraste se debe a que es nuevo y aún no se ha envejecido con el paso del tiempo.

Lo cierto es que los obreros han vuelto a hacer lo que ya se hizo en una rehabilitación en este edificio en el año 1995.

Este caserón fue adquirido por el Ayuntamiento de Cáceres, a finales del mandato del alcalde socialista Juan Iglesias (1983-87). Estaba en muy malas condiciones, siendo almacén de muebles de la tienda Mirón de la plaza de San Juan, por lo que esta casa era conocida popularmente como la Casa de Mirón.

Alumnos de la escuela taller en 1995, terminando la fachada.
Alumnos de la escuela taller en 1995, terminando la fachada.

El Ayuntamiento la compró con una subvención del Fondo Social Europeo con destino a trabajos de rehabilitación por parte de las escuelas-taller.

Durante seis años unos 500 alumnos de las escuelas taller de la Universidad Popular estuvieron trabajando en rehabilitar este edificio. Ellos fueron los que en 1995 hicieron el zócalo esgrafiado en la parte baja de la fachada, ya que antes no lo tenía.

Los jóvenes arreglaron el tejado de este edificio de tres plantas y 500 metros cuadrados, que tenía más de 30 habitaciones con bóvedas de distintos tipos, patio y un aljibe para abastecimiento propio. Eliminaron las humedades y canalizaron las aguas de la casa.

En el año 1999 fue inaugurado como 'Sala de Exposición Permanente Municipal de Cáceres'. Convertido en Museo Municipal aquí se exponían 140 piezas históricas, entre las que se encontraban desde la espada del General Esponda, los trajes de los maceros del siglo XVII o la maquinaria antigua del reloj del Ayuntamiento.

El edificio volvió a tener problemas de humedad y se cerró varias veces. En 2010 reabrió tras unas obras que duraron varios años, y en 2016 volvió a cerrar, esperando nuevas obras que empezaron hace unas semanas.

La casa en el año 1993, antes de ser rehabilitada.
La casa en el año 1993, antes de ser rehabilitada.

Antonio Bueno Flores ha señalado que esta casa, que está adosada a la muralla, en el siglo XIX fue propiedad del Conde de Cervellón que la reedificó en 1847, luego fue Escuela de Magisterio Femenino y pasó después a la familia Elviro, de Brozas, que se la vendió a la señora Gordun, que es quien tenía la tienda de Muebles Mirón en la Plaza de San Juan.

Bueno Flores indica que Publio Hurtado, que vivió en una casa de enfrente, hablaba del antiguo 'Solar de los Cano'. Juan Cano fue capitán de Hernán Cortés y se casó con Isabel de Moctezuma, y un hijo suyo se estableció en Cáceres.