Salvemos la Montaña denuncia que los pozos de Valdeflores siguen sin cerrarse

Estado actual de uno de los antiguos pozos mineros. :: hoy/
Estado actual de uno de los antiguos pozos mineros. :: hoy

La plataforma critica que tampoco se hayan restaurado por parte de la empresa los sondeos mineros y balsas de lodos

REDACCIÓN

cáceres. La plataforma Salvemos la Montaña denuncia que los antiguos pozos existentes en el paraje de Valdeflores, donde está proyectada la mina de litio, siguen abiertos, a pesar del decreto emitido el pasado mes de agosto por la fiscal de Medio Ambiente y Urbanismo, Olga Suárez Herranz, en el que pedía su cerramiento.

Además, la plataforma pone de manifiesto que Tecnología Extremeña del Litio S.L., la empresa promotora de la mina, no ha restaurado los sondeos mineros abiertos ni las balsas de lodo realizadas durante el año 2017, «y que carecían de cualquier elemento de protección, con la peligrosidad que suponen para personas y animales», detalla Salvemos la Montaña en un comunicado de prensa.

«¿Por qué las administraciones competentes no se han hecho responsables subsidiarias del cerramiento de todos los pozos antiguos y no han actuado con agilidad y diligencia mientras se depuraban responsabilidades sobre la titularidad de la propiedad de la finca afectada o sobre la empresa ejecutora de los mismos para evitar cualquier accidente grave?», se cuestiona la plataforma. «¿Tenemos que esperar a una nueva desgracia como ocurrió recientemente en Málaga o hace un año en la cantera de Olleta para que las administraciones obliguen fehacientemente a la empresa o a los propietarios de los terrenos a cerrar los pozos y balsas para poder prevenir futuros siniestros?», se pregunta Salvemos la Montaña.

En el comunicado la plataforma recuerda que la fiscal de Medio Ambiente dictó un decreto en agosto de 2018 en el que dispuso que se comunicara a la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Extremadura la existencia de pozos mineros antiguos con peligro potencial para personas y animales, con cerramientos deficientes, sin oclusión superior, «por lo que existía un peligro latente debido a la profundidad de los mismos», señala Salvemos la Montaña. En su informe, agrega, la fiscal detallaba las coordenadas de todos estos pozos.

50 metros de profundidad

Salvemos la Montaña recuerda que fueron los agentes del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) quienes detectaron la peligrosidad de estas instalaciones. Los pozos tienen una profundidad de hasta 50 metros y son accesibles para cualquier persona que pasee o haga deporte por la zona, describe la plataforma.

Por otro lado, Salvemos la Montaña subraya que los sondeos mineros abiertos y las balsas de lodo creadas por la empresa de la mina carecían de cualquier elemento de protección. Esta situación, indica, llevó al colectivo a presentar sendas denuncias el 2 de enero de 2019 ante la Junta y el Ayuntamiento. El Consistorio, apunta, realizó una actuación de emergencia y precintó la zona. «Algunos de estos precintos se han deteriorado y ya no cumplen su función», dice Salvemos la Montaña. Y añade que el Consistorio requirió a la empresa para que presentara, en un plazo de 30 días, una memoria de restauración de la zona.

Hasta la fecha, lamenta la plataforma, «la empresa minera no ha realizado nada». Salvemos la Montaña insiste en el peligro existente por los pozos sin sellar y por la no restauración de los sondeos.