Las piscinas municipales de Cáceres dejan en el aire la práctica del topless

En primer plano, dos bañistas de la piscina del Parque del Príncipe en bikini. :: Lorenzo cordero/
En primer plano, dos bañistas de la piscina del Parque del Príncipe en bikini. :: Lorenzo cordero

La normativa de baño colgada en los tablones de las instalaciones que gestiona Conyser no lo contempla, y en las privadas no está permitido

LAURA ALCÁZARCÁCERES.

¿Está permitido hacer topless en las piscinas de la ciudad? El Ayuntamiento de Cáceres no dispone de una ordenanza municipal o normativa relativa al uso de sus piscinas pero sí de un reglamento de régimen interno con una serie de normas de obligado cumplimiento para los usuarios y bañistas. Este decálogo de medidas, que se encuentra colgado en los tablones de anuncios de las instalaciones públicas gestionadas por la empresa concesionaria del servicio, Conyser, no contempla entre sus 23 puntos la prohibición expresa de hacer topless en el recinto y no hace alusión a esta práctica extendida en las costas españolas.

A la vestimenta se refiere el sexto punto que solo indica bañarse en traje de baño: «Está totalmente prohibido para usuarios y bañistas acceder a la instalación con ropa y/o calzado de calle. Por razones higiénicas, para el acceso a los vasos de la piscina será necesario ropa de baño propiamente dicha».

Desde la concesionaria manifiestan que «no» está permitido hacer topless. «La gente no suele practicarlo en las piscinas municipales» señala Cristina Sánchez, responsable de piscinas de Conyser. «Lo normal -comenta- es que las chicas se queden sin la parte de arriba mientras toman el sol boca abajo para que no se les quede la marca del bikini». En cualquier caso, Sánchez puntualiza que no suele hacerse por «decoro porque son piscinas familiares y nunca se nos ha dado el caso». El personal de la piscina del Parque del Príncipe, una de las de titularidad municipal, sostiene, sin embargo, que «ahora es menos frecuente pero en alguna ocasión ha habido chicas que lo han hecho en las zonas de césped más apartadas».

El Encinar: «En la directiva no lo hemos tratado porque no se nos ha dado el caso»

En el área de recreo del Guadipark, gestionado por la empresa de inserción sociolaboral SM Inserta, no permiten que las mujeres prescindan de la parte de arriba del bañador. «Nuestro público es familiar e infantil y no se puede hacer», dice su responsable, José Félix Miñambres, que indica que «tenemos unas normas por escrito con las medidas de seguridad y convivencia que se deben cumplir». En este reglamento interno con una veintena de medidas tampoco queda de manifiesto la prohibición de hacer topless. Al igual que en el municipal, se indica venir provistos de la «correspondiente» ropa de baño.

No se ha debatido

En el club privado La Colina o Círculo de La Concordia la pregunta que formula este diario -¿está permitido hacer topless en sus instalaciones?- causa cierta sorpresa al otro lado del teléfono: «Se da por hecho que no», responden desde el departamento de administración zanjando el asunto tras un fugaz silencio.

En otro de los clubes privados de la ciudad, en el de Tenis Cabezarrubia, tampoco está permitido que las mujeres no vistan la pieza superior del bikini. La directiva ni siquiera ha tenido que debatir sobre esta cuestión. «Nunca ha habido esa necesidad» declara su gerente David G. Chávez que afirma que no se ha dado ningún caso o circunstancia en la que hayan tenido que intervenir o llamar la atención a alguien. Su normativa es clara al respecto y las reglas en este club social, cuyas piscinas tienen capacidad para unos 400 usuarios y 200 bañistas, se cumplen. Aquí hay que guardar un mínimo de decoro y los socios no pueden atravesar en ropa de baño las zonas y dependencias comunes del edificio al entrar o salir del recinto exterior de la piscina.

El Encinar

En El Encinar «no ha habido que prohibirlo ni que admitirlo» coincide también su presidente, Federico Gómez, que lleva casi 30 años asociado a este otro club social situado en la carretera de Salamanca. «En la directiva no lo hemos tenido que tratar porque no se ha dado el caso y si ocurre o hubiera alguna protesta, lo veríamos», subraya.

A tenor de estos testimonios parece evidente que no es habitual esta práctica en las piscinas de Cáceres. El pasado año un Ayuntamiento gallego tuvo que disculparse con una usuaria a la que una socorrista expulsó por bañarse sin la parte de arriba del bañador en una piscina pública, alegando motivos higiénicos. Por ahora el topless no se ha abierto camino en la ciudad y el consistorio ha preferido no hacer valoraciones sobre una regulación al respecto ante el debate que podría generar una posible discriminación hacia la mujer por impedirle estar con el torso desnudo en las piscinas municipales. Ciudades como Barcelona o Bilbao sí recogen ya de manera oficial en sus reglamentos que las bañitas puedan hacer topless dentro y fuera del agua.

Con lo que el reglamento municipal sí es firme, es con otro tipo de acciones que entrañan peligro o pueden molestar al público, como pueden ser las zambullidas violentas en el agua, correr en el césped o usar dispositivos de música. Tampoco permite introducir en el agua colchones hinchables, balones, pelotas, flotadores o llenar globos. El uso de manguitos está admitido en los niños que están al cuidado de sus progenitores. Y especial precaución hay que tener con las gafas y elementos de cristal, terminantemente prohibidos por precaución ante el riesgo de accidentes. Las tumbonas o hamacas tampoco pueden usarse en el césped de las áreas públicas. En cuanto al uso del gorro de baño, es recomendable pero apenas suele verse durante el verano.

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