«Un pintor debe tener su estilo y no dejarse llevar nunca por las modas»

Consuelo Hernández, pintora de gran trayectoria, acaba de recibir el premio Caravaggio. :: cedida/
Consuelo Hernández, pintora de gran trayectoria, acaba de recibir el premio Caravaggio. :: cedida

La pintora Consuelo Hernández, nacida en Tornavacas, cuenta con una importante trayectoria que se ve culminada con el premio internacional Caravaggio que acaba de recibir en Milán

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

Consuelo Hernández (Tornavacas, 1950), no puede dejar de pintar. Lo ha hecho desde que tenía uso de razón. Tiene una estupenda forma de no perder la concentración en estos tiempos de interrupciones digitales: deja su móvil abierto dos horas, al mediodía, y el resto del tiempo que está trabajando se dedica a eso, a trabajar, sin esas incursiones tecnológicas que llegan a través de aplicaciones y mensajería. Hernández tiene a sus espaldas una larguísima trayectoria cuajada de exposiciones por todo el mundo y numerosos premios y menciones, como la Medalla de Oro a la trayectoria artística en abril de 2016 por Foro Europa 2001.

El pasado 7 de diciembre recibió el premio internacional Caravaggio en Milán, que reconoce la obra y la trayectoria de artistas internacionales representativos del arte en el mundo. El realismo le ha servido desde los años 80 para dar forma a su creatividad, un talento que se forjó desde el núcleo familiar. «Mi primer mentor fue mi padre, un gran apasionado del arte. A mi madre, aunque era muy tradicional, siempre le oí decir: «prepárate y estudia para ser una mujer independiente». Dibujo y pinto desde los cuatro años, siempre de una forma muy vocacional y considero que he tenido la suerte de tener una formación estupenda. Estudié en el Brocense y luego Filología Románica en la Universidad de Salamanca», explica.

La pintura le ha llevado a Consuelo Hernández a explorar numerosos lugares del mundo desde aquella primera exposición en Plasencia, en donde inició un estilo impresionista de después fue derivando hacia el realismo. «Yo viajaba bastante y me impresionó el Museo de Orsay de París», relata.

«Mi madre era muy abierta y me animó siempre a prepararme para hacer los que me gustara»

Estilo

Respecto a su estilo, detalla que aunque como espectadora pueda llegar a a disfrutar con obras abstractas, como creadora siempre se ha visto llamada por el realismo. Sus contactos con el grupo de los realistas de Madrid, encabezado por Antonio López y la gran retrospectiva de este artista que pudo contemplar en el museo de Albacete le marcaron un camino en el que nunca ha dejado de crear.

Ella está convencida de que «un pintor no debe estar pendiente de la moda, debe tener su estilo». Ella no se limita a dibujar y colorear, sino que concibe sus composiciones dentro de un proceso creativo en el que se puede modificar, borrar, añadir e ir haciendo obra.

Sin duda uno de los viajes que le dejó una huella más indeleble en su carrera fue la estancia en Tánger, en donde permaneció seis años como catedrática de Literatura en el Instituto Español, y a donde llegó con su caballete y sus pinceles. Y pintó Tánger, la arquitectura decadente de la época internacional de la ciudad.

También pintó parte de las obras dedicadas al Gran Teatro Cervantes de la ciudad marroquí, cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo. Recuerda con cariño aquellos años, en donde disfrutó con el conocimiento no solo de artistas, escritores e intelectuales tangerinos sino con el contacto de la cultura local y de las esencias de un país lleno de contrastes.

Otro de los viajes más estimulantes que ha realizado Consuelo Hernández es el que hizo a China, en donde participó en 2013 Festival internacional del Wison Art Museum y Global Harbor Shanghái (China). En 2012 estuvo en el festival internacional de arte en la biblioteca de Shanghái Pudong. Shanghái (China) y en distintas exposiciones. Fue también una forma de entrar en contacto con otras culturas que todavía, y pese a la globalización, tienen rasgos y formas de vivir muy distintos a los nuestros. Chicago, Hong Kong o Italia son otro de los puntos en donde ha expuesto su obra, además de innumerables destinos de la geografia nacional. «No en todos los casos he podido desplazarme a los lugares en los que he expuesto», detalla.

Actualmente vive en Madrid. Explica que en su época activa como profesora había días que trabajaba doce horas diarias, pero que al menos tres las dedicaba a la pintura y que prácticamente ningún día de su vida ha dejado de estar en contacto con los pinceles. Es algo que les sucede a los pintores de raza: necesitan el arte como el aire para respirar.

Igualdad

Acerca del papel de la mujer en el mundo de la pintura reconoce que ella misma ha sentido discriminación a la hora de enfrentarse a premios y tribunales o de exponer y sí que considera que a lo largo de la historia las mujeres han llevado a cabo un papel secundario, oculto, silenciado.

A pesar de ello, dice que no se siente afín a corrientes feministas «que están en contra de los hombres», sino que aboga por la cooperación entre géneros para mejorar la sociedad entre todos.

Se enteró por los medios de que recientemente el Ayuntamiento de Moraleja le puso una calle en esta localidad, algo que le enorgullece. También hace unos años supo que figuraba en la web 'Extremeños ilustres', en la sección de Artes Plásticas, trabajo llevado a cabo por Feliciano Robles Blanco, que ha escrito unas 1.800 biografías de personajes ilustres de muchas ciudades españolas.

Recientemente, en 2017, expuso en el Palacio de la Isla de Cáceres la muestra titulada 'Habitando la realidad'.