El Perú Wellness proyecta la mayor terraza-mirador de Cáceres

Jorge Azcona, gerente de El Perú, muestra el anteproyecto en la terraza de la zona comercial, que quedará cubierta y acristalada. / L. CORDERO
Jorge Azcona, gerente de El Perú, muestra el anteproyecto en la terraza de la zona comercial, que quedará cubierta y acristalada. / L. CORDERO

Busca un inversor que explote el espacio de 1.500 metros, una vez superados los trámites urbanísticos

C. M. CÁCERES.

El último pleno municipal aprobó la semana pasada una modificación urbanística que permitirá crear en la azotea del centro deportivo El Perú Wellness la mayor terraza panorámica de la ciudad, que irá cubierta y acristalada para que se pueda utilizar también en invierno. Esos son al menos los planes de los propietarios, que tienen un anteproyecto elaborado por el arquitecto Pedro Jiménez y ahora buscan una empresa «potente» que se haga cargo de la inversión y explote el negocio de hostelería.

El gerente de El Perú Wellness, Jorge Azcona, detalla que el proyecto contempla la transformación de las dos terrazas que dan a la glorieta de Alfonso IX (550 metros cuadrados) y a la avenida Virgen de Guadalupe (625 metros cuadrados), además de la planta inferior en la que estaba el Café Cantante. Son un total de 1.500 metros en los que la idea inicial es crear un complejo de hostelería con distintos ambientes dirigidos a diferentes públicos.

Así, según explica Azcona, en la parte de la glorieta iría una terraza-gastrobar parcialmente cubierta y acristalada «para invierno y verano y con unas vistas impresionantes hacia la sierra de San Pedro». Para la otra terraza, la que da a Virgen de Guadalupe, el gerente indica que esperan «ideas y propuestas de los posibles operadores», por ejemplo «una zona para catering, eventos, ampliación de terraza, etcétera». Por último, el espacio del Café Cantante se contempla como un lugar para conciertos y otros espectáculos, o un espacio de 'after work.'

Menos noche

Jorge Azcona hace hincapié en que, al contrario de lo que ocurrió con los últimos proyectos de hostelería ubicados en ese lugar, en esta ocasión no se busca un negocio que permanezca abierto hasta altas horas de la madrugada, sino durante el día y el inicio de la noche. «Es un giro radical con respecto a lo que había hasta ahora», resalta. Además quieren que sea un lugar donde los usuarios del centro deportivo puedan tomar algo tras hacer ejercicio, y también los padres que esperan a que sus hijos finalicen las actividades. «Entre usuarios y familiares por aquí pasan unas 9.000 personas, que podrán tener una oferta de ocio mayor que complemente a la que ya existe», apunta el gerente.

Una vez superados los trámites urbanísticos para la reordenación de la azotea, El Perú Wellness se centrará ahora en la búsqueda de un inversor interesado en gestionar estos espacios, de manera que se complete toda la zona comercial con la que cuenta el complejo. Las últimas empresas en trasladarse allí han sido Coca-Cola y Canal de Isabel II, que ya ocupa casi toda la primera planta con sus nuevas oficinas y espacios de atención al público. Lo único que queda disponible, según indica Azcona, es un local de 100 metros cuadrados en la planta baja.