La peatonalizacion de las calles de 'los Obispos' busca revitalizar el comercio

La futura calle peatonal, Obispo Segura Sáez . :: ARMANDO MÉNDEZ/
La futura calle peatonal, Obispo Segura Sáez . :: ARMANDO MÉNDEZ

Se eliminarán varios aparcamientos para crear aceras más amplias y una línea de arbolado hasta ahora inexistente

LAURA ALCÁZAR CÁCERES.

La peatonalización de las calles Obispo Segura Saéz, Clemente Sánchez Ramos y Obispo Ciriaco Benavente tiene para la alcaldesa un propósito claro: «Contribuir a hacer del centro de la ciudad un lugar habitable y de encuentro de todos los barrios, que mejore su competitividad creando empleo y revitalizando el comercio tradicional, que es uno de los objetivos más importantes», dijo ayer Elena Nevado en la presentación del proyecto, que suprimirá el tráfico en las tres céntricas calles y cuyos trabajos está previsto iniciar después del verano.

La actuación conlleva la eliminación de aparcamientos tanto en Clemente Sánchez como en Obispo Segura Sáez, que a cambio dispondrán de aceras más amplias y una línea de arbolado, inexistente ahora en estas calles, que se situará en los números impares. En concreto, se han elegido ejemplares de ginkgo biloba, una variedad de pequeñas dimensiones que encaje estética y proporcionalmente en vías estrechas como estas dos.

El Ayuntamiento va a licitar las obras esta semana, con un coste de 368.000 euros y un plazo de ejecución de seis meses. Se van a financiar con los ingresos que el Consistorio ya ha recibido de la enajenación de una parcela municipal en el entorno de Maltravieso. De esa cantidad, 115.000 euros se destinarán a trabajos previos de demolición, pavimentación y jardinería, y el resto a la mejora de canalizaciones, instalación de semáforos y gestión de residuos.

La manzana peatonal ocupará una superficie de más de 30.000 metros cuadrados

El proyecto ha sido redactado por el equipo de técnicos del servicio municipal de infraestructuras y, según la regidora, «va a favorecer la movilidad en la ciudad y al sector servicios en la zona».

La restricción al tráfico en todo este eje que conecta la avenida Primo de Rivera con San Pedro de Alcántara a través de la calle Obispo Ciriaco Benavente y las transversales Clemente Sánchez y Obispo Segura Sáez, será total. Sólo podrán acceder los vehículos autorizados que dispongan de una tarjeta de acceso y los propietarios de los garajes. Se instalarán cámaras de vigilancia para controlar el tránsito, como las que hay en la parte antigua o San Pedro de Alcántara. En cuanto a los proveedores que surten a las tiendas y a los establecimientos de hostelería, la carga y descarga se habilitará en Obispo Ciriaco Benavente, a la altura de la residencia de la tercera edad Nuestra Señora de la Consolación. A la vuelta de esta esquina, en el tramo final de la calle Clemente Sánchez, se reservará una zona para personas con movilidad reducida.

Los primeros trabajos consistirán en la apertura de zanjas para la canalización de redes eléctricas y alumbrado público, y se soterrará parte del cableado de las fachadas. Los servicios de saneamiento y abastecimiento de agua han sido renovados recientemente, con lo que no se actuará sobre ellos. Sí se recolocarán los sumideros actuales en los espacios definidos en el proyecto. La fase final supondrá el asfaltado de las tres vías y la colocación de las baldosas, que configurarán una manzana peatonal en una única plataforma sin bordillos.

Todo este nuevo área con preferencia para el peatón, comprendido entre las avenidas de España, San Pedro de Alcántara, Virgen de Guadalupe y Primo de Rivera, ocupa 30.000 metros cuadrados, a los que se suman 7.000 más del tramo de Santa Joaquina de Vedruna con la calle Motril.