La Pasión Viviente confía en revalidar su éxito y afianzarse como reclamo turístico

Ensayo de la escena del 'Ecce Homo' en San Jorge el pasado sábado. En primer plano, el actor Chus Pablos en el papel de Jesucristo. :: j. rey

La Plaza Mayor se incorpora este año a la recreación de las últimas horas de Jesucristo, que se celebrará el próximo 11 de abril con la Ciudad Monumental como escenario

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Falta exactamente una semana para que la Ciudad Monumental retroceda en el tiempo 2.000 años, se transforme en Jerusalén y se convierta en el escenario natural de la recreación de las últimas horas de vida de Jesucristo. La Pasión Viviente regresa el próximo jueves, 11 de abril, con el deseo de revalidar el éxito de su primera edición y afianzarse como reclamo turístico.

La cuenta atrás ha comenzado y la artillería ya está engrasada. 200 actores y figurantes darán forma a un montaje que, por segundo año, dirige Andrés Mata, profesor de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD). Una de las grandes novedades de esta edición es la incorporación de la Plaza Mayor al itinerario. Será, en concreto, el punto de partida de un recorrido que se prolongará durante casi dos horas y que tendrá sus paradas más importantes en las plazas más relevantes del casco histórico.

Los detalles de la representación los dio ayer a conocer César García, presidente de la asociación Pasión Viviente de Cáceres. La acción, avanzó, arrancará a las 20.30 horas bajo la Torre de Bujaco. Varias milicias romanas descenderán por la calle Gran Vía y se pararán en este punto. Desde el matacán de la torre, detalló García, un centurión introducirá al público en la historia. La acción se desarrollará en 14 escenas, todas enmarcadas dentro de la zona amurallada, Patrimonio de la Humanidad. La plaza del Conde de Canilleros acogerá la Oración en el Huerto. Santa María será testigo del juicio ante Caifás. Y en San Jorge se sucederán algunos de los pasajes más relevantes. Por un lado, las escalinatas de la plaza se convertirán en el escenario de la comparecencia de Jesús ante Pilatos. Otra de las novedades de esta edición es que se incorpora como decorado natural el Palacio de los Golfines de Abajo, cuyos balcones albergarán el interrogatorio ante Herodes. Tras la flagelación, arrancará desde San Jorge un vía crucis que discurrirá por los adarves, subirá por la calle Ancha y finalizará en la Plaza de San Mateo, donde tendrá lugar la escena la crucifixión y el posterior entierro.

Más espacio para el público

El presidente de la asociación Pasión Viviente reiteró durante la presentación que la organización se ha esforzado este año en ganar espacio para el público y en facilitar, al máximo posible, que los espectadores disfruten de la representación. Por eso, explicó, el sepulcro se ha instalado este año en la iglesia de San Mateo en lugar de hacerlo en la capilla de San Pablo y el cuerpo yacente de Jesús será trasladado a hombros para facilitar la visión de los asistentes.

Un actor y director teatral llamado Jesús será este año el encargado de meterse en la piel del protagonista. Chus Pablos Castañeda (Guijuelo, Salamanca, 1977) tomará el testigo de Jaime Costas, el Jesús Nazaret de la primera edición.

El actor contó ayer que su principal reto se centra en que su interpretación sea creíble. El objetivo, dijo, es que «el sufrimiento y el dolor» lleguen hasta el público. Se enfrenta a un gran esfuerzo físico. Tendrá que ir cargado con una cruz de madera por los adarves, descalzo.

Mata, director escénico de la representación, insistió ayer en una idea que ya dejó muy clara el año pasado. En la Pasión de Cáceres no hay flagelación como tal, ni crucifixión con cruces y clavos. Que nadie espere encontrarse con una adaptación hiperrealista de la película 'La Pasión de Cristo', de Mel Gibson. «Trabajo sobre la metáfora y el símbolo. Hay escenas donde se oculta realismo sin perder verosimilitud», detalló Mata.

«La Semana Santa de Cáceres -declarada de interés turístico internacional- se merecía una Pasión Viviente como esta», dijo Raúl Rodríguez, concejal de Turismo, durante su intervención. Mientras tanto, Diego Zambrano, vicario general de la Diócesis de Coria-Cáceres, destacó el componente social del montaje. A los actores principales se sumarán en la puesta en escena colectivos como la Coral de Santa María de la Montaña, la banda de cornetas y tambores del Cristo del Humilladero y una representación de caballistas de Arroyo de la Luz, entre otros.

Entre 7.000 y 8.000 personas, según la organización, asistieron en 2018 al estreno de la Pasión, que espera repetir su éxito de público. La cuenta atrás ha comenzado.

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