La obra de Alzapiernas empezó sin el obligatorio informe arqueológico, según la Junta

Las obras de la calle Alzapiernas seguían ayer paradas. Los negocios próximos han colocado carteles a modo de protesta. :: lorenzo cordero/
Las obras de la calle Alzapiernas seguían ayer paradas. Los negocios próximos han colocado carteles a modo de protesta. :: lorenzo cordero

Ante las críticas municipales, la administración regional aclara que la paralización de los trabajos solo afectaba a la zona del hallazgo

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Sigue la controversia en torno a la obra de la calle Alzapiernas, que llevan varias semanas paradas, según denuncian los comerciantes de negocios próximos, como Juan Antonio Mateos, propietario de la ferretería Mateos Rebollo de la calle Moret.

La Junta de Extremadura ha respondido a la petición lanzada el jueves por el Ayuntamiento de Cáceres, que reclamaba al gobierno autonómico agilizar los trámites administrativos para reanudar las obras de accesibilidad en esta vía, interrumpidas el pasado mes de febrero tras el hallazgo de restos arqueológicos. Los trabajos se retomaron unos días después, pero han vuelto a detenerse, según el gobierno local, a la espera de que la Junta envíe el informe definitivo que permita ponerlos en marcha con garantías. Hay que recordar que los restos aparecidos pertenecen a un colector de principios del siglo XX, que en principio carece de valor patrimonial y cultural.

Desde la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Extremadura señalan que la obra de Alzapiernas arrancó sin el obligatorio informe arqueológico que se exige en este tipo de actuaciones. «El promotor inició la obra sin este seguimiento arqueológico, de obligada realización según la Ley de Patrimonio, aspecto que le fue comunicado en diciembre del pasado año», se indica desde la Junta en un comunicado.

Los comerciantes del entorno se plantean movilizaciones si la actuación no se reanuda

Además, con respecto a la paralización de los trabajos, se aclara que los trámites necesarios motivados por la aparición de la canalización no obligaban a parar toda la obra, sino únicamente las actuaciones en la zona exacta donde se encuentra la canalización.

«Ante las acusaciones del Ayuntamiento de Cáceres, trasladando la responsabilidad a la Junta de Extremadura de los retrasos en la actuación, señalar que no se ha recibido ninguna comunicación por parte del ayuntamiento cacereño interesándose ni por la resolución sobre el levantamiento de la canalización, que se ha emitido en menos de una semana, ni por la aprobación del seguimiento arqueológico que igualmente se resolvió con diligencia», se apunta desde la administración regional.

«A la Junta le sorprende la actitud del Ayuntamiento de Cáceres respecto a su falta de previsión y poca responsabilidad en una obra que se desarrolla en un casco histórico. Resulta llamativo que se traslade a la Junta de Extremadura la responsabilidad sobre la atención al comercio del casco histórico de la ciudad a partir de una intervención puntual», agrega.

El jueves el Consistorio cacereño subrayó que los comerciantes de la zona se están viendo afectados por las obras y que cualquier retraso les perjudica. Los trabajos realizados en Alzapiernas tienen como finalidad mejorar la accesibilidad de la zona con la instalación de unas escaleras mecánicas.

Por otro lado, desde la Junta se indica que la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural autorizó el pasado miércoles, día 6, el desmontaje de la canalización hallada en Alzapiernas. Recibió el informe correspondiente a esa actuación por parte del promotor, aclara, el 26 de febrero. Han sido, en total, cinco días hábiles de trámite, en los que no ha procedido a la paralización total de la obra, insiste. Por último, señala que se dio el visto bueno al seguimiento arqueológico de la obra el pasado 12 de febrero, días después de que su promotor presentara la documentación. Los trabajos arrancaron el 28 de enero.

Los comerciantes del entorno se plantean movilizaciones si las obras no se reanudan. Ayer colocaron carteles de protesta en sus negocios.