Nueve confesiones religiosas conviven en Cáceres

Karim Kerkaou, María Cañas, Rafael Delgado y Alba Martín, ayer en Calvo Sotelo. :: armando méndez /
Karim Kerkaou, María Cañas, Rafael Delgado y Alba Martín, ayer en Calvo Sotelo. :: armando méndez

El 88 por ciento de los ciudadanos de la Diócesis son católicos, según la delegación de Relaciones Interconfesionales

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Cuenta casi a modo de anécdota Alba Martín Sánchez, miembro de la delegación de Relaciones Interconfesionales de la Diócesis de Coria-Cáceres, que existe un grupo de Whatsapp llamado 'Artesanos de la paz'. Es el foro que comparten integrantes de diferentes confesiones religiosas de Cáceres para intercambiar ideas y promover actos conjuntos, como la XVII Marcha por la Paz, que se celebrará el próximo sábado, día 15, en el Paseo de Cánovas.

Detrás de la organización de esta iniciativa está la iglesia católica cacereña, además de la comunidad islámica, la iglesia evangélica de Mérida y Miajadas, la comunidad baha'i de Extremadura y la comunidad budista 'El olivar del buda', con sede en Acebo.

En la ciudad, según el dato facilitado por Rafael Delgado, delegado de Relaciones Interconfesionales de Coria-Cáceres, conviven hasta nueve confesiones religiosas. El grupo más mayoritario es el de católicos. El mapa se completa con protestantes (entre los que se encuentran los seguidores de la iglesia evangélica), musulmanes, budistas, la comunidad bahá'i, los testigos de Jehová, mormones, judíos y ortodoxos.

Según las cifras manejadas por Delgado, de los 250.000 residentes que hay en el territorio de la Diócesis de Coria-Cáceres, 225.000 son católicos, lo que supone el 88 por ciento de la población total. En el caso concreto de la capital cacereña, desde la delegación de Relaciones Interconfesionales se estima que el 80 por ciento de los ciudadanos abrazan la religión católica. Hay un diez por ciento, detalla Delgado, que profesa cualquier otra de las confesiones con presencia en la ciudad y otro diez por ciento que no tiene ninguna vinculación con la religión.

María Cañas es la cara visible de la comunidad bahá'i de Extremadura, que irrumpió en la región -recuerda- en 1974. En la ciudad, detalla, apenas cuentan con dos representantes. «Llevamos poco tiempo y somos muy minoritarios. Esta religión nació a mediados del siglo XIX en Irán», evoca. Los principios de esta confesión promueven la unidad de Dios, la unidad de la humanidad y la unidad de la religión como una serie de revelaciones sucesivas.

Karim Kerkaou está al frente de la secretaría de la comunidad islámica de Cáceres. «Tenemos la fama de enfrentamiento y de radicalismo. Pero las religiones siempre llaman a la paz», puntualiza. En la ciudad y su entorno, precisa, la comunidad islámica está integrada por unas 600 personas. «Ahora ha bajado mucho porque la gente va y viene», indica Kerkaou.

La comunidad islámica se nutre, en parte, de la población marroquí, aunque cada vez hay más españoles que profesan esta religión en la región. En los últimos siete años, Marruecos ha pasado de ser el país que más inmigrantes aportaba al padrón municipal (con 343 empadronados en el año 2012) a ostentar el cuarto puesto (222 en 2018), por detrás de Honduras, China y Rumanía.

Según el estudio demográfico de la población musulmana, una estadística elaborada a partir de datos del padrón municipal, a 31 de diciembre de 2017 había 19.243 personas vinculadas a esta comunidad en Extremadura. De ellas, 6.159 vivían en la provincia de Badajoz y 13.084 en la de Cáceres. La comunidad islámica cacereña busca local para abrir una mezquita, después de cerrar hace un año la que tenía en la calle Caleros al no poder asumir el coste del alquiler.