Niños procesionan a San Vito mientras su ermita sigue en ruinas

Niños llevando a hombros la pecualiar talla del siglo XVII. :: L. Cordero/
Niños llevando a hombros la pecualiar talla del siglo XVII. :: L. Cordero

«Seguramente abriremos una cuenta corriente para donativos que ayuden a recuperarla», afirma el párroco Antonio Pariente

SERGIO LORENZOCÁCERES.

El barrio de San Blas celebró ayer la Fiesta de San Vito, una fiesta que se rescató hace siete años con el objetivo de reivindicar el arreglo de la ermita de San Vito, que está en ruinas en un solar a escasos metros de la parroquia.

La fiesta consistió, como en los años anteriores, en una misa y luego una procesión de la imagen de San Vito, cargada por los niños, que lo llevan unos minutos por varias calles del barrio, para una vez que regresa la imagen a la parroquia, repartir entre los asistentes comida, mucha de la cual ha sido traída por los vecinos. Se reparten gratis roscas del santo y también ponche.

San Vito es un santo italiano que murió martirizado en el año 303, a los 13 años, siendo la talla que llevaron ayer los niños del siglo XVII, que tiene como peculiaridad el gran tamaño de sus manos. La imagen del adolescente con las manos grandes resulta entrañable a mucha gente. El párroco Antonio Pariente indicaba ayer que hace poco había venido a ver la talla la última persona que la restauró, «ella dijo que quería ver a San Vito porque le tiene mucho cariño. La verdad es que llama la atención la longitud de las manos pero no sabemos el motivo de que el autor lo hiciera así».

En el interior de la parroquia se expone el proyecto de rehabilitación de la ermita de San Vito, una rehabilitación que se prometió por parte del Ayuntamiento en 2012 pero cayó en el olvido. Ahora es la propia parroquia y la Asociación de Vecinos Universidad-San Blas quienes están al frente de recuperar la ermita. «Nos hacen falta 120.000 euros para poder recuperarla - señala Antonio Pariente -. Ahora estamos viendo como podemos conseguir ese dinero. Seguramente abriremos una cuenta corriente para donativos que ayuden a recuperarla y pediremos ayudas a instituciones. Hay que hacer algo porque la ermita está en una situación que ya es insostenible».

La ermita es del siglo XVI. En la Guerra de la Independencia fue utilizada por tropas españolas y francesas, luego se habilitó para polvorín y fue refugio para pobres. En 1993 se paró su demolición que se propuso para levantar viviendas.