La metamorfosis de la sala cacereña Malinche

Aspecto del interior de la sala Malinche, donde los trabajos se centran en este momento en llevar a cabo demoliciones. :: jorge rey/
Aspecto del interior de la sala Malinche, donde los trabajos se centran en este momento en llevar a cabo demoliciones. :: jorge rey

Una reforma de 438.000 euros cambiará por completo la imagen de uno de los espacios de referencia del Complejo Cultural San Francisco para el sector de los congresos

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

La metamorfosis de la sala Malinche, uno de los espacios de referencia del Complejo Cultural San Francisco para el sector de los congresos, está en marcha. El 10 de julio dieron comienzo las obras destinadas a cambiar por completo su estética y su tecnología. La inversión ascenderá a 438.776 euros.

Casi dos meses después del inicio de los trabajos, las actuaciones se centran en demoliciones interiores. Malinche es ahora un espacio totalmente diáfano, sin escenario, sin moqueta y sin las 270 butacas que la convertían en la sala con mayor capacidad del complejo, sin contar el auditorio, que cuenta con 600 asientos.

La previsión es que los trabajos finalicen en el mes de noviembre, ya que el plazo de ejecución es de cuatro meses. Uno de los principales cambios que afrontará este espacio es su reorientación. Según explica el arquitecto Luis Acevedo, director de la obra, se ha querido aprovechar las impresionantes vistas que hay a la Ciudad Monumental y a la Ribera del Marco.

Se reorientará la sala para aprovechar las vistas a la parte antigua y la Ribera del Marco

La Diputación ha ofrecido a los municipios de la provincia las 270 butacas que se han retirado

Hasta ahora, las butacas daban la espalda a las ventanas, que además permanecían ocultas tras un proyector de cine. Nadie se percataba, por tanto, de la postal que se escondía al otro lado del muro. Pero eso cambiará porque ahora los ventanales van a ganar protagonismo quedando a la vista. Además, se invertirá la orientación y la pendiente del patio de butacas. De esta manera, los asistentes a las conferencias y charlas que se programen en este espacio podrán disfrutar de la panorámica. El escenario se situará en el lado contrario de la sala.

Los cambios afectan tanto a los acabados como a las instalaciones, así como al mobiliario. La sala Malinche ganará accesibilidad al contar un nuevo acceso destinado a las personas con movilidad reducida.

Por otro lado, el proyecto de obra también ha tenido en cuenta aspectos como la iluminación y la climatización, que serán más eficientes.

La intervención se aprovechará, además, para reforzar la estructura, según detallan Luis Acevedo y Juan Carlos Calzada, aparejador del proyecto. La empresa Construcciones Abreu es la encargada de llevar a cabo estas obras.

Otra de las modificaciones introducidas es que las cabinas de traducción pasarán a ubicarse en el extremo sur de la sala, independizando así la circulación y el acceso del personal técnico sin interferir en la zona del público.

El mosaico se conserva

Todo será nuevo en la sala Malinche: asientos, suelos, muebles, tecnología... El único componente que se conservará de su aspecto original será el característico mosaico de barro que cubría una de sus paredes con motivos aztecas, dedicado a la compañera de Hernán Cortés, que da nombre al espacio.

La sala Malinche se encuentra en la primera planta del ala noroeste de la construcción principal. Se edificó durante la reforma a la que fue sometido el complejo durante la década de los ochenta y, por tanto, en su interior no hay detalles arquitectónicos de relevancia.

La remodelación del espacio ha dejado sin uso sus 270 butacas, a las que la Diputación, propietaria del inmueble y promotora de la obra, ha tratado de buscar una segunda vida. Se las ha ofrecido a los pueblos de la provincia para que puedan instalarlos en sus salones de actos.

La sala Malinche, que primero fue habilitada para la Escuela de Bellas Artes Eulogio Blasco y después pasó a ser un punto de encuentro de congresos y seminarios, ha acogido durante las última décadas citas relevantes.

El próximo otoño volverá a recuperar su actividad con un aspecto totalmente renovado. El Complejo San Francisco cuenta, además, con la sala García Matos (177 butacas), la sala Europa (100) y la sala Miguel Hernández (50).