El Mercado Medieval llena de gente el centro de Cáceres

La afluencia al Mercado de las Tres Culturas fue masiva por la tarde y noche. :: Lorenzo cordero

En los 150 puestos se vende desde hasta hidromiel con cannabis a monedas acuñadas a golpe de maza

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

Ayer por la tarde era muy difícil encontrar aparcamientos para los coches cerca del centro de la ciudad. El motivo: la gran cantidad de gente que llenaba el Mercado Medieval de las Tres Culturas, que ayer tuvo un éxito total. Hoy podía haber bastante más gente al esperar que lo visitaran muchas de las 10.000 personas que se esperan en la manifestación de esta mañana por un tren digno para Extremadura; pero con la previsión de abundantes lluvias, igual no se llega a la afluencia de público de ayer.

Este Mercado Medieval de Cáceres, que hace su edición número 19, ha sido encargado por primera vez desde el Ayuntamiento de Cáceres a la empresa valencia La Fragua de Vulcano, con un presupuesto de 45.100 euros, y la gente ayer parecía satisfecha por la calidad de los espectáculos y por los puestos.

Repartidos en las zonas cristianas, árabe y hebrea había 150 puestos autorizados, quedándose unos 70 puestos sin poder estar este año en Cáceres.

En los puestos hay desde plantas purificadoras, que no necesitan de tierra para vivir, hasta un herrero que a golpe de maza acuñaba monedas de recuerdo o con frases como: «a la mejor madre» o «a la mejor tía», entre otras muchas. Se venden joyas, juguetes de madera, se hacen tatuajes de henna, o se venden manojos de eternos palos de regaliz a tres euros.

Hay artesanos haciendo piezas de madera y objetos de arcilla en vivo. La ambientación está muy bien hecha, llamando la atención que hasta en la obra que se está haciendo de un restaurante y albergue junto a la plaza de San Jorge hasta el grupo Abreu ha colocado un escudo medieval. Para los más pequeños hay juegos medievales en la Plaza Mayor, desde tiovivos o juegos de lucha simulados, a otros de mesa. También hay paseos en burro.

Además de los puestos y la animación callejera, los museos estaban ayer abiertos.

El 15% de los puestos están destinados a gastronomía. Hay grandes tabernas en las que se asan cerdos enteros, ofreciendo las raciones de paella o de papas pobres a cinco euros, idéntico precio para los bocadillos medievales. Se venden numerosos productos extremeños y gallegos y también hay un puesto de anchoas de Santoña, con frascos que se ofrecen a 8 y 15 euros. Al lado de este puesto, en la plaza de San Juan, hay uno que llama la atención de hidromiel confeccionada por Cerveza Artesanal Patagonia. Ayer vendía hidromiel de la paz, que contiene miel, agua, lúpulo y levadura salvaje de Noruega, y también hidromiel de la guerra, que según su anuncio contiene: cannabis, miel, agua, cebada, levadura salvaje de Noruega y lúpulo. En la zona árabe, en la plaza de Las Veletas, se podía comprar ocho pastas árabes por siete euros, además de kebabs.

Sobre si este mercado medieval se ajusta a la historia. Los puristas se pueden llevar las manos a la cabeza al ver que en varios puestos se ofrecen salchipapas, o se topen con grupos de templarios, en donde hay mujeres vestidas de guerreras cristianas. Hoy termina a las doce y media de la noche.

 

Fotos

Vídeos