La marcha por la paz defiende el papel de las personas refugiadas

La marcha por la paz congregó a cinco confesiones distintas y personas sin creencias religiosas. :: a. m. /
La marcha por la paz congregó a cinco confesiones distintas y personas sin creencias religiosas. :: a. m.

La cita celebró ayer su XVI edición con la participación de cinco confesiones religiosas unidas por la tolerancia

C. NÚÑEZ CÁCERES.

«Las guerras no proceden de las religiones, sino del odio». Esta frase, pronunciada ayer por la periodista Lorena Jorna, que condujo el acto final de la XVI marcha por la paz, resume el espíritu de esta convocatoria, surgida tras los atentados del 11-M en Nueva York y que aún perdura con fuerza en la ciudad. Todos los años, en los días previos a la Navidad, son muchos los que se acercan a este acto pacífico y participativo. Organizada por la comunidad islámica de Cáceres, la comunidad budista 'Monasterio el Olivar del Buda', la comunidad bahá´í de Extremadura, la Iglesia Evangélica Española de Mérida y Miajadas y la Delegación de Relaciones Interconfesionales de la Iglesia Católica, reunió a unas 200 personas que marcharon a favor de la concordia por la Avenida de España. Al finalizar, en el kiosco de la Música se procedió a la lectura de un manifiesto que se leyó en árabe y en español. El joven refugiado camerunés Raymound Boum fue el encargado de leer en español el manifiesto, en el que se ensalzó el tapiz de diferencias que configuran las distintas personas. «Cada individuo, cada comunidad, cada expresión de espiritualidad son hilos que se entrelazan formando el tejido de la humanidad, en el cual crecemos, aprendemos, amamos y vivimos». El representante de la comunidad islámica, Karim Kerkau, fue el encargado de leerlo en árabe para los miembros de su comunidad. Durante este acto se defendió el papel de los refugiados y de su aportación a las sociedades a las que llegan.

Corazones de papel

Alumnos del colegio Paideuterion confeccionaron unos corazones con tiras de cartulina enlazadas que simbolizaban ese tapiz. Distintos representates de cada una de las confesiones se dirigieron al público asistente, entre ellos el obispo Francisco Cerro, que aseguró que «la paz es escasa» en estos días.

Esta cita terminó con la interpretación de una canción compuesta específicamente para esta iniciativa. 'Entrelazados por la paz' tiene un mensaje inclusivo en el que se llama a todo el mundo a participar, sea cual sea el origen, la cultura o la comunidad.

 

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