Juzgan en Cáceres a dos jóvenes que se quedaron con 50.000 euros hallados en una casa abandonada

La Audiencia Provincial afirma que fue un hurto y no un robo. :: /HOY
La Audiencia Provincial afirma que fue un hurto y no un robo. :: / HOY

Compraron ropa y videoconsolas hasta que les reclamó el dinero quien lo había escondido en ese lugar

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

Lo que puede ser un sueño para muchos ocurrió en Coria: entrar en una casa abandonada y encontrar un tesoro, 50.000 euros que, en un principio, no eran de nadie.

Se cuenta así en una sentencia de la Audiencia Provincial de Cáceres: en la madrugada del 17 de marzo de 2016, dos jóvenes, uno de ellos menor de edad, entraron a fumarse un porro en una discoteca que estaba en estado de abandono, en la localidad de Coria. «Desde allí – dice la sentencia – les llamó la atención algún objeto que se encontraba en la vivienda aledaña. Dicha vivienda llevaba mucho tiempo abandonada, sin que nadie morara en ella, y en estado de creciente ruina». Los jóvenes decidieron entrar en la casa y para ello el mayor dio un fuerte golpe a la puerta de acceso y entraron.

Lo que encontraron en la casa se describe muy bien en los hechos considerados probados: «Una vez en el interior, rebuscando entre los objetos con evidente ánimo de obtener un lucro a costa de los bienes ajenos, vieron una caja en la tercera planta en cuyo interior había una bolsa y, dentro había una caja de una radio antigua, y dentro otra caja más, en la que encontraron una gran cantidad de dinero, unos 50.000 euros distribuidos en su mayor parte en billetes de 500 euros, también en billetes de 50 y 20 euros».

Los dos amigos se repartieron el inesperado botín, la mitad para cada uno.

La casa abandonada era propiedad de cuatro hermanos, pero el dinero no era de ninguno de ellos. Alguien lo había escondido allí.

Los dos jóvenes fueron descubiertos por el rastro del dinero que fueron dejando, ya que empezaron a gastar bastante dinero en ropa y videoconsolas. De esta manera, quien había escondido allí los billetes se enteró y les reclamó el botín. Se lo entregaron.

Al final los dos se quedaron sin dinero y han sido juzgados, acusados de haber entrado a robar en una propiedad privada.

El menor fue juzgado en Cáceres, en el Juzgado de Menores, y el mayor de edad se sentó en el banquillo de acusados del Juzgado de lo Penal número 1. Este tribunal le encontró culpable de haber cometido un delito de robo con fuerza en las cosas, sentenciándole a la pena de un año y tres meses de prisión, teniendo también que pagar las costas procesales.

En el juicio los cuatro hermanos propietarios de la casa abandonada no reclamaron cantidad alguna. También se indicó que nadie había reclamado los 50.000 euros.

El abogado defensor del joven, el letrado Benigno Arias, recurrió la sentencia en la Audiencia Provincial de Cáceres. Este tribunal ha estimado en parte el recurso. Ha señalado que no hubo robo y sí hurto, por lo que ha rebajado la pena a nueve meses de prisión.

En la Audiencia se ha analizado si para entrar en la casa abandonada habían forzado la puerta. Se ha visto que la puerta de entrada estaba atorada y que los jóvenes accedieron a su interior dando solo un puñetazo a la puerta el mayor de los dos. Un guardia civil declaró que la vivienda estaba en estado de ruina y que había entrado al darle un fuerte empujón. Los dueños de la casa no se han quejado de que los jóvenes hubieran roto la puerta.

La sentencia señala que antes de los jóvenes tuvo que haber entrado alguien a esconder el dinero, considerando entonces que se cometió un hurto y no un robo. La sentencia señala que es habitual, «que la puerta de acceso a una vivienda en ruinas se encuentre bloqueada simplemente por efecto de la intemperie y el abandono, y no por una cerradura o sistema de seguridad».