Joserra, el 'fontanero' del PSOE cacereño, se despide tras 37 años de servicio

Joserra, el 'fontanero' del PSOE cacereño, se despide tras 37 años de servicio

José Ramón Rodríguez Berrocal, secretario del grupo municipal socialista los últimos 18 años, cambió la hostelería por la política en 1982

M. M. N.CÁCERES.

Ha sido la cara amable del PSOE cacereño las últimas cuatro décadas, pero a la vez el hombre por cuyas manos han pasado los documentos de todo aquello que se ha decidido en los plenos y comisiones municipales desde hace 18 años. José Ramón Rodríguez Berrocal acumula papeles en el despacho del grupo municipal socialista. Por allí andan resoluciones de alcaldía, actas de junta de Gobierno, documentación de las comisiones que agrupa y prepara para los concejales. A sus casi 65 años, 'Joserra', como se le conoce, se despide. Ha sido el suyo un trabajo callado y en la sombra, el de todo un 'fontanero' del papeleo y la intendencia que en 1982 cambió la hostelería por la política cuando su familia le dijo que el PSOE había publicado un anuncio en la prensa porque buscaba un administrativo.

«Yo estaba en Barcelona y decidí venirme. Entre los que me examinaron estaban Pablo Castellano y Federico Suárez, y conseguí la plaza. Era cuando Felipe González hizo el cambio tras ganar las elecciones. Llegué con ese triunfo y me voy con el de Luis Salaya, al que espero conocer como alcalde», resalta con una sonrisa que delata su estado de felicidad. El sábado 15 será su último día de servicio como secretario municipal del grupo del PSOE en el Consistorio. Ha conocido «unos 130 concejales»

Se va con buenas palabras hacia todos y cita a políticos, funcionarios y compañeros. Recuerda los tiempos de José María Saponi, del que rememora un trato amable y «un tanto paternal» por la diferencia de edad. O aquellos otros en los que los concejales solo se juntaban con los de su partido. «Todo ha cambiado y ahora hay un trato más abierto y general a la hora del cigarro o las cañas», comenta. Su peor momento fue, según reconoce, cuando se imputó a Carmen Heras, la exalcaldesa socialista. «El ruido era un problema de 40 años y lo pagó ella injustamente», reseña. Joserra dice adiós. En los pasillos del Ayuntamiento, su figura bonachona y atenta se echará de menos.