«Me interesa la fotografía cuando traspaso sus límites»

Tete Alejandre muestra en la Sala El Brocense 'Lo Cotidiano'. :: hoy/
Tete Alejandre muestra en la Sala El Brocense 'Lo Cotidiano'. :: hoy

El creador expone en la Sala El Brocense 'Lo Cotidiano', un proyecto en el que reinterpreta viviendas de Costa Nova

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

De lejos, las casas de 'Lo cotidiano', la última exposición de Tete Alejandre, llenan la mirada de color, de geometría, de verticalidad. De cerca, el ojo se recrea en los pequeños detalles, en la ventana con cortina de hilo, en las cervezas que degusta la gente en una terraza, en las sombrillas playeras a la espera de comprador, en el señor que sale de su casa. Alejandre, tenaz creador con una potente trayectoria cuajada de premios y muestras, ofrece en esta exposición reflexiones sobre lo habitual y lo extraordinario, sobre cómo los acontecimientos, por mucho que nos descoloquen, nunca terminan de acallar ese ruido de lo que sucede todos los días y a veces ni vemos.

«La obsesión de Tete Alejandre por arquitecturar la fotografía responde a su necesidad de universalizar las emociones subjetivas que le provocan todo lo que acontece a su alrededor, en un intento de sublimar lo cotidiano, con el objetivo de equiparar lo que ve con lo que siente», firma en el catálogo de la muestra el comisario Julio Vázquez Ortiz. La muestra estará colgada en la sala El Brocense de la Diputación, en la calle San Antón, durante este mes y hasta el día 10 de junio. 20 obras conforman su exposición.

«La arquitectura me ha gustado siempre, la vida cotidiana de los edificios»

-¿Cómo nace este proyecto?

-El proyecto juega con la intervención mía en Costa Nova, un pueblo de Portugal. Doy una visión de lo cotidiano que es una contradicción en sí misma, ya que no hay nada de cotidiano en estas imágenes al estar todas intervenidas. Todo es extraordinario. Planteo un juego para que el que mira la exposición se plantee si es verdad, si no es verdad, si es cotidiano o extraordinario. La idea con la que juego también es cómo se puede intervenir en lo cotidiano y la vida sigue fluyendo. Pienso incluso en cómo la política parece que interviene en nuestra vida pero nuestra vida sigue siendo exactamente igual.

-Se ve una evolución muy clara de sus otros proyectos en sus obras, con la geometría y las fugas.

-Las fugas me han dado el lenguaje en el que me expreso en esta etapa. Antes me expresaba en blanco y negro y con una fotografía más documental. Después llegaron las fugas y me enseñaron un lenguaje para el color, a partir del que puedo contar diferentes poemas o diferentes novelas. Las fugas siempre están ahí porque siempre hay algo fugado o intervenido.

-Ninguna de las casas que pueden verse en la muestra existen como tal. Todo es ficción.

-En esta exposición desvelo el secreto al final en la sala negra y con la música con la que he estado trabajando siempre, la de un estonio alemán que es Arvo Pärt. La obra es 'Spiegel im Spiegel', 'Espejo en el Espejo'. Quería establecer la dualidad de la sala negra en donde se refleja la realidad tal como es y el resto de la exposición donde hay algo intervenido. Rindo homenaje en la sala negra a la Escuela de Düsseldorf y al matrimonio Becher.

-¿Cómo mira a los edificios?

-En el fondo me hubiera gustado ser arquitecto o pintor y por eso estoy tan obsesionado con los edificios. La arquitectura me ha gustado siempre, y me interesa mucho la vida cotidiana que transcurre en los edificios y lo que dicen los edificios sobre las personas que los habitan. También la geometría y el color que manifiestan.

Contexto

-Las casas están flotando. Pierden su entorno y su contexto.

-La idea es descontextualizar absolutamente todo. Cogí Costa Nova porque es un pueblo muy llamativo y me permitía la interacción con la fuga pero en realidad podría ser cualquier municipio, porque la idea era descontextualizar al máximo, que no haya nada que contamine lo que sucede alrededor.

-¿Cómo recomienda ver la exposición a los visitantes?

-Me gustaría que se viera como un juego que plantea una reflexión en cada una de las obras. Todas tienen referencias a otros artistas como Escher y su escalera imposible, referencias a lo absurdo. Hablo sobre Kafka y La Metamorfosis porque todas las casas han sufrido una metamorfosis. Recomiendo leer el texto de Julio Vázquez del catálogo.

-El año 2017 fue muy pródigo en premios para usted, pero ¿qué significa para usted exponer?

-Es más satisfacción porque es más duradero. El premio lo consigues y estás encantado, pero cuando has estado dos años trabajando un proyecto...Aquí hay 20 obras, pero detrás hay 3.000 fotografías. He fotografiado todo el pueblo, ha sido mucho tiempo levantándome a las cinco de la mañana mientras mis hijos y mi mujer dormían.

-¿El proyecto está definido desde el principio?

-No. Yo empiezo a tener como latigazos de pensamiento y sensaciones que me llevan a un proyecto determinado. El primer viaje a ese pueblo me alucinó, pero tuve que hacer un segundo, y ni siquiera en ese segundo tenía claro cómo lo iba a hacer.

-Esta muestra es mucho más que fotografía.

-No sabría como llamar a esto. Si supiera pintar me dedicaría a pintar este tipo de obra. La fotografía concebida desde un ámbito purista no me interesa, me interesa cuando intervengo sobre ella y traspaso sus límites.