Inclusión, Diversidad, visibilidad

Inclusión, Diversidad, visibilidad
JOAQUÍN FLORIANO

El discurso de Jesús Vidal en los Premios Goya de este año, se hizo viral a los pocos minutos, gracias a la difusión y al poder multiplicador de las redes sociales. Desde ese momento, han sido muchas las personas, de toda índole y condición social, que han alabado sus palabras, calificándolas como «llenas de humanidad y emotividad» y ensalzado al actor catalogándolo como «grande entre los grandes».

Y es justo que así sea. Porque Jesús Vidal, al igual que sus nueve compañeros del elenco, efectivamente, son muy grandes. Pero ni más ni menos grandes que como lo eran antes de empezar los Goya, o antes de empezar el rodaje de Campeones, o incluso antes de soñar con ser actores. Sus palabras, que eran las palabras de todos ellos, no son producto de la inspiración del momento, son más bien el resultado de una filosofía de vida. Una bella filosofía que, desgraciadamente, nosotros no practicamos, porque somos tan pequeños que solo alcanzamos a vernos la punta de la nariz. Y tiene que venir un grande, como Jesús Vidal, a mover nuestras conciencias ampliándonos la perspectiva.

Inclusión, diversidad y visibilidad, fueron sus palabras mágicas. Diversidad: conjunto de características que nos hacen diferentes y, por tanto, únicos e irrepetibles. Inclusión: resultado de todas las acciones y esfuerzos que podemos hacer para fomentar la incorporación de personas diversas. Visibilidad: dar a conocer sus necesidades y, lo que es más importante si cabe, su enorme talento. Cada uno valorado. Cada uno incluido. Cada uno desarrollándose hacia su máximo potencial.

A esas tres palabras mágicas, me gustaría añadir dos más: Respeto y Oportunidad. El respeto que se tienen bien ganado con su lucha, con su cultura del esfuerzo y con su constante ejemplo de superación. La oportunidad... bueno, la oportunidad no es la que ellos merecen, que es indudable, la oportunidad es la que debemos darnos nosotros para poder aprender de ellos. Sólo así podremos soñar ser, como Jesús Vidal, «grande entre los grandes».