«Los gusanos se nos metían en casa»

Una plaga en la calle Ródano, sobre la que los vecinos alertaron al alcalde, obliga a actuar al Ayuntamiento

MARÍA SÁNCHEZCÁCERES.

La plaga lleva apareciendo tres años, de manera que los vecinos decidieron alertar directamente al alcalde del problema que tenían. Uno de los árboles de la calle Ródano estaba enfermo. Se trata de una plaga de galeruca del olmo, un escarabajo cuyas larvas se comen la hoja del árbol dejándola totalmente transparente. La brigada de Parques y Jardines asegura que ha afectado a más olmos de Cáceres porque este año es muy fuerte.

Los animales se colaban dentro de casa y los residentes tenían que limpiar todos los días. «Al ser tan pequeños se metían por cualquier rincón y sacábamos recogedores», cuenta Teresa García, una de las afectadas. El Consistorio avisó a la empresa Thaler para resolver el problema. Desinfectaron el árbol pulverizando un insecticida en la hoja y talaron algunas ramas que levantaban las tejas de una de las viviendas. Las larvas han desaparecido y ahora piden al equipo de gobierno que se encarguen del resto de necesidades que tiene la vía.

Denuncian que salen ratas por los tragantes y se cuelan dentro de las viviendas. «A mí me invaden la casa, yo hice la obra en mi vivienda porque se colaban las ratas, y ya que me gasté el dinero en sanear mi casa, siguen entrando de la calle», critica María Concepción Parra, residente de la zona afectada.

La vecinos denuncian también la aparición de ratas y otros problemas de salubridad

Basura

Junto a la carretera hay una explanada que está llena de basura y los habitantes como Ángela Galán piden que se construya un parque para que los niños jueguen, instalen bancos y cementen el suelo. «No nos podemos ir tan lejos a buscar un parque, tenemos el mismo derecho que el resto de calles de la ciudad».

Quienes viven en el barrio aseguran que la Policía no pasa las veces que debería y solicitan que en el edificio que está abandonado construyan haya vigilancia para que tengan la zona más controlada. Por último, advierten del peligro que hay por las noches, ya que se realizan carreras ilegales.

Piden a la brigada de obras que instalen resaltos de cemento para que nadie pueda robarlos y los vehículos tengan que circular más despacio. «Se pican unos a otros, van pegados, pasan muy rápidos y ya ha habido algún accidente», explica García.