Gatos bajo control en el casco viejo de Cáceres

Un grupo de voluntarios localiza cinco colonias felinas en la parte antigua y pone en marcha una campaña para esterilizar a estos animales callejeros

María Teresa Muñoz Quesada se encarga de alimentar a la colonia de gatos que hay junto a la ermita de San Antonio; los gatos que han sido esterilizados tienen un corte en una de sus orejas. /Lorenzo Cordero
María Teresa Muñoz Quesada se encarga de alimentar a la colonia de gatos que hay junto a la ermita de San Antonio; los gatos que han sido esterilizados tienen un corte en una de sus orejas. / Lorenzo Cordero
María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Winter, Dardo, Lula, Chipi, Gala... María Teresa Muñoz Quesada conoce a cada miembro de su gran «familia gatuna» por el nombre. Esta vecina del Callejón del Moral, situado junto a la ermita de San Antonio, es la cuidadora de la colonia felina que habita en esta zona del casco viejo cacereño, en pleno barrio judío de la capital. Está formada por 16 integrantes.

Todas las mañanas, minutos antes de las nueve, se encarga de alimentar a los gatos. Repite la operación todas las tardes al caer el sol. María Teresa forma parte de un proyecto puesto en marcha por un grupo de residentes que tiene como fin controlar la población de felinos callejeros que hay en el barrio. La iniciativa responde a las siglas 'CES' (captura, esterilización y suelta), un método muy extendido destinado a disminuir las camadas de felinos que nacen en las calles.

El colectivo de voluntarios que ejecuta este proyecto en el casco viejo ha surgido dentro de la asociación de vecinos Ciudad Monumental. Se denomina 'Animales Monumentales' y está coordinado por Bri Moreno. Comenzaron a trabajar en el control ético de felinos callejeros, explica, hace aproximadamente un año. En total, detalla, tienen cinco colonias localizadas. Además de la situada junto a la ermita de San Antonio, existe una en la Plaza del Socorro (formada por cinco gatos), otra en el edificio El Madruelo, otra en la calle Tenerías y otra en la Plaza de las Canterías.

Hasta ahora, se ha intervenido en las dos primeras. Son los propios vecinos quienes se encargan de capturar a los felinos, trasladarlos para ser esterilizados (a la Facultad de Veterinaria o al Refugio San Jorge) y devolverlos a sus colonias. La figura del cuidador se responsabiliza de alimentar a los animales y de hacer un seguimiento de los mismos. «Todas las semanas hago un informe sobre los gatos. Cuento si alguno está enfermo, si alguno se ha ido...», detalla María Teresa Muñoz. El plan de control y esterilización llegará esta semana a El Madruelo, donde se calcula que viven unos diez felinos.

«Los gatos son nuestros aliados frente a ratas y palomas, pero no tienen un depredador natural»

Los felinos se concentran en el barrio judío, El Madruelo, la Plaza del Socorro, Tenerías y Canterías

«Los gatos son nuestros grandes aliados frente a ratas, palomas... Pero ellos no tienen un depredador natural. Por eso decidimos hacer nosotros el control», explica Bri Moreno, que además de vecina de la Ciudad Monumental es también una colaboradora habitual del Refugio San Jorge. «Es importante controlar las colonias de gatos porque molestan a los vecinos cuando no están castrados. Si no están esterilizados, en la época de celo marcan y mean toda la zona. Se pelean entre ellos y las hembras se ponen a maullar como locas. Además, surgen enfermedades que se van transmitiendo por todas las colonias. Con el control de colonias conseguimos que el celo baje, que las hembras no estén pariendo constantemente y que se erradiquen las enfermedades que se pasan entre ellos porque ya no se pelean. Se trata de tener colonias sanas», resume la coordinadora del proyecto.

La importancia de la marca

Una vez que los animales son esterilizados, se devuelven a su colonia original. Los gatos que han sido sometidos a este proceso lucen una señal en una de sus orejas, un pequeño corte . «De esa manera, sabemos que ese gato ya ha sido castrado», explica la coordinadora. El proceso también incluye la elaboración de un censo con los felinos que residen en cada colonia.

Con este programa también se intenta prevenir casos como el ocurrido hace algún tiempo en la calle Hornillo. «Aquí había una colonia de siete gatillos y un día aparecieron todos envenenados. Un año después de quedarnos sin gatos comenzaron a aparecer las ratas. Entendemos a la gente que no le gustan los gatos. Por eso tiene que haber un control. No podemos tener gatos de manera descontrolada por todo Cáceres. Pero también son nuestros aliados», insiste la voluntaria.

Aunque se desconoce la cifra exacta de gatos callejeros que habitan en el casco viejo, el dato debe de rondar el medio centenar, según los integrantes de este programa. A los 16 felinos de la judería y a los cinco de la Plaza del Socorro, hay que sumar la decena de gatos que viven en El Madruelo y otra docena en Tenerías. En la Plaza de las Canterías, señala Moreno, han actuado otros colectivos en el control de esta colonia y por eso no puede precisar el número actual de integrantes de la misma.

Un total de 12 voluntarios, como María Teresa Muñoz Quesada, mantienen bajo control a los gatos del recinto histórico cacereño y toda su zona de influencia.

El siguiente paso: colocar comederos y refugios

Hasta ahora el grupo 'Animales Monumentales' ha trabajado de manera autónoma, sin la implicación de ninguna institución. Sin embargo, sus integrantes creen que ha llegado el momento de buscar la ayuda del Ayuntamiento para ampliar el proyecto que lleva a cabo con las colonias de gatos.

El colectivo quiere instalar comederos destinados a los felinos en la vía pública para que los gatos tengan un lugar fijo donde alimentarse a diario. Y, además, prevé instalar una especie de casetas, a modo de refugio, para estos animales. El proyecto, que el grupo hará llegar en breve al Ayuntamiento de Cáceres y a la asociación de vecinos de la Ciudad Monumental, a la que pertenece, incluye otra propuesta.

«Nuestra intención es que coloquen placas identificativas donde se vea la labor que se está haciendo», describe Bri Moreno, coordinadora del grupo 'Animales Monumentales'. La idea es que los viandantes sepan que están ante una colonia de gatos controlada y conozcan en qué consiste.

El colectivo no descarta llevar a cabo campañas para recaudar fondos si no consigue ninguna ayuda municipal.

Por otro lado, el grupo quiere poner en marcha una campaña destinada a los dueños de perros. «La convivencia con los demás es importante», subraya Moreno. En este sentido, avanza, pretenden incidir en lo importante que es la recogida de heces por parte de los dueños de mascotas para mantener limpio un entorno tan singular como el casco viejo cacereño. Además, propondrán que también lleven una botella de agua para limpiar el pis de los canes y, así, evitar manchas y malos olores en las esquinas.