«Me formé en Extremadura y compito en robótica con gente de todo el mundo»

Concha Monje ofreció ayer una ponencia en el Extremadura Digital Day. :: lorenzo cordero

Cáceres celebró ayer el EDD (Extremadura Digital Day) con la presencia de destacados ponentes de dentro y fuera de la región

Domingo, 28 octubre 2018, 09:12

El Extremadura Digital Day (EDD) llenó ayer el edifico Embarcadero con talleres y conferencias a cargo de 32 ponentes de la región y del resto del país. Unas 300 personas pasaron ayer por esta cita organizada por AEXTIC (Asociación Empresarial Extremeña de Tecnologías de la Información y la Comunicación) y con la colaboración de otras entidades. La EDD permitió, entre otras cosas, dar a conocer a personas como Concha Monje, una verdadera gurú dentro del mundo de la robótica nacida en Badajoz hace 41 años y formada en la Escuela de Ingeniería Industrial de la UEX.

La investigadora en robótica y Profesora Titular de la Universidad Carlos III de Madrid, doctora por la Universidad de Extremadura en 2006 y premio Mujer y Tecnología 2018 de la Fundación Orange, ofreció ayer una charla sobre sus proyectos de robótica en RoboticsLab de la Universidad Carlos III de Madrid. Esta científica ha colaborado activamente con centros de investigación de Estados Unidos, Francia y Alemania y codirige el proyecto europeo RoboCom++, cuyo objetivo es desarrollar el robot compañero asistencial del futuro.

Dirige el proyecto nacional HumaSoft, que desarrolla extremidades blandas para robots. Concha Monje es muy habitual en los medios de comunicación y es colaboradora en el programa de Julia Otero. Afronta una etapa muy exitosa y con mucha presencia en medios de carácter científico y ponencias públicas.

«El hombre es insustituible, debe haber una colaboración con el robot, no una sustitución»

-¿En qué ha consistido su intervención en Extremadura Digital Day sobre robótica?

-He hablado sobre el presente y hasta donde va a llegar la sociedad robótica. Hemos dialogado sobre una sociedad en donde vamos a convivir con los robots. Yo subrayo que es una convivencia, una coexistencia con el robot y no una sustitución por parte de la máquina. Es una concepción errónea la de pensar que el robot susutituirá al ser humano, porque el ser humano es imprescindible. El robot viene a ayudarnos en las tareas más rutinarias, más tediosas y a dejarnos más libertad para dedicarnos al ámbito más creativo.

-¿Cuáles son los proyectos que aborda desde RoboticLab de la Universidad Carlos III, donde trabaja?

-Estamos trabajando dentro de las convocatorias europeas e internacionales, lo que significa que hacemos una robótica tal y como se exige y se demanda en la sociedad. Ahora mismo estamos volcados en robótica humanoide que puede estar al servicio de la sociedad, en la robótica asistencial, que ayuda a personas que tienen discapacidad a hacer sus tareas y también en la robótica de exoesqueleto que permite al usuario que la porte rehabilitar la movilidad que ha perdido. Tiene un fin rehabilitador.

-¿Todo esto está desarrollado y comercializado?

-Nuestra labor es de investigación, no es de comercialización. Implementamos habilidades que entendemos que tienen que tener los robots. La idea es que esas habilidades las podamos migrar de unas plataformas a otras. Hay cosas que podemos patentar y que se pueden vender a las empresas, pero nuestra labor no es hacer un humanoide que podamos vender mañana sino dar a conocer las habilidades que puedan tener los robots.

-¿Cuáles son los retos en cuanto al desarrollo de su investigación?

-Hay tres grandes retos: uno de ellos es la sensorización, dotar al robot de una serie de sensores para saber qué funciona alrededor. Actualmente son bastante avanzados pero aún queda mucho por hacer. Otro de los retos es la inteligencia y el procesamiento de datos, una vez que yo he percibido, tengo estos datos en bruto, y tengo que interpretar. En la última parte de la secuencia está la actuación. Todo tiene que ir muy alineado.

Dimensión regional

-Cáceres ha acogido este importante acontecimiento tecnológico, pero ¿ve alguna posibilidad de que Extremadura pudiera desarrollarse en el campo de la robótica?

-No conozco cómo está el sector en Extremadura, pero lógicamente es menos competitivo de lo que hay en grandes ciudades. El problema de siempre es que las Universidades que están en ciudades pequeñas tienen el inconvenientede de que el conocimiento se vaya de la tierra. La investigación es muy sensible a la inversión económica, no podemos hacer un investigación si no tenemos dinero. La robótica es cara y requiere muchísimo dinero. Este es el denominador común de todas las Universidades, no se cuida la investigación, y esto por desgracia es más acusado en las pequeñas regiones.

-¿Usted se formó en Extremadura, nota diferencias respecto a otros compañeros formados en otras escuelas?

-En Extremadura, en la Escuela de Ingenieros Industriales, hay un nivel impresionante, se están haciendo cosas interesantísimas, ya no solo a nivel robótica sino en otros ámbitos. Yo he tenido los mejores profesores y la mejor formación, y, dentro de la escasez, yo tuve la suerte de tener un proyecto financiado, con muy poco dinero, pero cuando la investigación es buena se puede sacar adelante. Yo, hoy en día, compito con compañeros de la Carlos III y gente que viene de todo el mundo y puedo decir que el nivel de conocimiento es totalmente competitivo, por no decir por encima. Pero respecto a la inversión, es cierto que hay un agravio por ser una Univesidad pequeña.

-La robótica ha llegado a las aulas y muchos niños se foguean en ella desde la más tierna infancia. ¿Es solo una cuestión de moda?

-Hay que entender una cosa: no se trata de aprender a programar robots, sino a aprender el lenguaje computacional. Para el niño es muy importante aprenderlo, es un lenguaje que nos ayuda a pensar de forma robusta, solucionar problemas y aprender de forma práctica. Se trata de que con herramientas prácticas podamos refozar conceptos teóricos. Son plataformas que te permiten experimentar sobre conceptos teóricos. Por ejemplo, las fracciones y las divisiones son muy fáciles de explicar a través de piezas de Lego. Yo creo que es muy positivo, porque igual que el lenguaje en sí, aprender un idioma, está relacionado con nuestro razonamiento, también lo está el lenguaje computacional. También es muy importante el trabajo en grupo, que potencia la resolución de problemas de la forma más original.

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