La fibra óptica empieza a llegar al casco viejo

Javier Jiménez, vecino de la calle Caleros, acaba de estrenar fibra óptica. En la imagen, consulta internet desde el salón de su casa. :: j. rey/
Javier Jiménez, vecino de la calle Caleros, acaba de estrenar fibra óptica. En la imagen, consulta internet desde el salón de su casa. :: j. rey

Residentes de Caleros, Cuesta del Maestre, Arco de España y Zapatería disfrutan ya de una conexión a Internet a toda velocidad

MARÍA JOSÉ TORREJÓNCÁCERES.

«Antes no me llegaba la wifi a las habitaciones y el teléfono se cortaba cada dos por tres. Consumíamos muchos datos. Era una pena. Ahora es una pasada». Tras años de espera, Guadalupe Martín Camacho, vecina de la calle Caleros, acaba de estrenar en su vivienda la fibra óptica. Ha sido una de las primeras residentes en esta castiza vía que ha dicho adiós a su vieja conexión de ADSL. «Puedo consultar internet con velocidad desde cualquier rincón de la casa», presume.

La fibra óptica ha comenzado a llegar al casco viejo cacereño tras años de demanda de los residentes, que solicitaban poder disfrutar de los mismos servicios que el resto de ciudadanos.

Telefónica confirma que ha iniciado la instalación de fibra óptica en la zona, aunque, de momento, se trata de acciones «puntuales». En muchos casos, se recuerda desde el gabinete de comunicación de la compañía, que no es posible debido a la protección patrimonial de la Ciudad Monumental. «Se instala bajo demanda y siempre que sea posible», se detalla. En estos momentos, Telefónica está llevando la infraestructura para navegar con la máxima velocidad a aquellos puntos donde se den dos circunstancias. Por un lado, que el Ayuntamiento haya autorizado la intervención, y además, que también se cuente con el permiso de los vecinos.

LAS FRASESJuan Manuel Honrado Presidente vecinal «En intramuros la cosa todavía está difícil; vamos a seguir demandándolo porque es básico» Guadalupe Martín Cliente de fibra óptica «Antes no me llegaba la wifi a las habitaciones y ahora consulto internet desde cualquier rincón»

De momento, han comenzado a disfrutar de la fibra óptica los residentes en vías como la calle Caleros, Cuesta del Maestre, Arco de España y Zapatería. Se trata de calles del casco viejo cacereño, pero situadas fuera del recinto amurallado.

Desde la asociación de vecinos Ciudad Monumental se reclama a las operadoras que acerquen el servicio al máximo número de hogares posible. «Ahora mismo sabemos, porque lo hemos visto, que se está colocando la fibra óptica en las calles adyacentes a la zona intramuros. Pero parece que en la zona intramuros la cosa todavía está compleja y difícil. Nosotros vamos a seguir demandándolo porque es un servicio básico para que los vecinos tengan las mismas posibilidades que la gente de otros barrios», expone Juan Manuel Honrado, presidente del colectivo vecinal.

Las complicaciones a las que alude en el recinto amurallado, explica, tienen que ver con los requisitos que deben cumplir las compañías en este entorno. Por un lado, hay que solicitar licencia urbanística y el cableado debe ir soterrado. Además, los trabajos deben contar con seguimiento arqueológico. Son condiciones especiales porque el recinto intramuros es Patrimonio de la Humanidad. Todos estos requisitos suelen tener un efecto disuasorio sobre las operadoras.

Hasta ahora, en la zona donde se ha actuado recientemente los cables se han colocado en la pared de los edificios al no tratarse del recinto amurallado como tal.

Hace casi un año, en el mes de octubre de 2018, el pleno municipal aprobó una moción presentada por el PSOE para llevar la fibra óptica a la parte antigua. Casi al mismo tiempo los residentes se movilizaron e iniciaron una recogida de firmas, que reunió un centenar de apoyos, para tratar de solventar esta carencia tecnológica.

Al frente de esta iniciativa estuvo Carlos Fernández, residente en la calle Obispo Álvarez de Castro. En su casa intentaba navegar, hasta entonces, con una línea ADSL que no cubría sus necesidades. Cansado de esperar, él y otros vecinos del barrio optaron por una solución intermedia para mejorar su conexión a internet. Ha contratado con una compañía local un servicio denominado 'airfiber' que se promociona como la solución para las zonas donde no hay disponible fibra óptica. Funciona de manera inalámbrica, gracias a la instalación de una pequeña antena en el tejado de la vivienda.

«Tengo 30 megas y para mí son suficientes. Pero habrá gente que necesite cien. Si nos ponen fibra, pensaré si me cambio o no. Pero debemos tener la posibilidad de elegir», zanja este residente.

El ejemplo de Toledo

Recuerda Juan Manuel Honrado que la asociación de vecinos había mantenido encuentros con el anterior equipo de gobierno municipal sobre este asunto. «Rafael Mateos -entonces portavoz del ejecutivo de Nevado- nos había adelantado que se había reunido con Telefónica y Vodafone para buscar soluciones», detalla. La asociación no ha abordado este asunto con el equipo de Luis Salaya. Pero cuando el PSOE estaba en la oposición, apunta el presidente vecinal, siempre ponía como ejemplo el caso de Toledo, donde el Ayuntamiento ha suscrito un convenio con Telefónica para llevar la fibra al casco histórico.

Pendiente de la llegada de la fibra están también gestores de apartamentos turísticos y fundaciones como la Mercedes Calles. Yolanda Blanco tiene contratada una línea de ADSL que se queda corta, asegura, para dar respuesta a las necesidades de los clientes que aloja en sus apartamentos. «Hay wifi, pero no tiene potencia», lamenta Blanco, a quien su propia compañía ha llamado para brindarle fibra en Caleros.

La gran excepción en la parte antigua es la Diputación Provincial de Cáceres. Tanto el Palacio Provincial, situado en Santa María, como el de Carvajal, en la calle Tiendas, tienen fibra óptica. Se instaló hace algo más de una década y todo el cableado está soterrado.