Una escuela para exprimir el ingenio

Las creadoras de 'TalentiaCC, junto a parte del equipo de profesores que imparten las clases. :: j. rey/
Las creadoras de 'TalentiaCC, junto a parte del equipo de profesores que imparten las clases. :: j. rey

'TalentiaCC' ofrece actividades para ampliar el horizonte de niños y adolescentes con altas capacidades identificadas

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

«Prohibido rendirse», rezan unas etiquetas colocadas estratégicamente en los pupitres de el centro de estudios Gardner, situado en un enorme y luminoso piso de la calle San Pedro, la arteria de la vida ciudadana de Cáceres. La frase parece toda una declaración de intenciones, de superación y fuerza. Aquí no se rinde nadie. En las paredes de colores de este centro se ha fraguado 'TalentiaCC', una iniciativa privada dirigida a alumnos con altas capacidades. «No hay ningún programa extraescolar para este tipo de alumnos», describe Carmen Gómez Labrador, psicóloga, orientadora y directora del gabinete Hexágono Regular, especializado en este campo, además de madre de un adolescente con altas capacidades. «Uno de los problemas que tienen estos niños es que una vez que se identifican no tienen mucho que hacer», añade. Cristina Alonso, directora del centro de estudios Gardner, cree muy necesario ofrecer a estos alumnos alternativas acorde a su manera de estar y comprender el mundo. Así se produjo la conexión que ha dado vida al programa experimental 'Talentia CC', que inició sus actividades el pasado sábado.

Se estima que un 2,2% de la población cuenta con atributos intelectuales por encima de la media. Esta condición, que en principio debería ser un «extra» muy útil para la vida, en ocasiones se convierte en una traba. Es así cuando esa inteligencia superior para la mayoría de los campos genera aburrimiento en las aula o inadaptación. Pero la casuística es variada y las experiencias familiares tan diferentes como diferentes somos todas las personas.

La idea es ofrecer a niños y adolescentes actividades que se salen de lo meramente académico. Por eso se trabajan diferentes ámbitos. El programa contempla el campo de lo científico-tecnológico, el área humanística literaria, la artística y de deportes y la emocional y social. También se ofrecen talleres de apoyo familiar y otras actividades puntuales. «No todos los niños responden al mismo perfil, y lo que pretendíamos era, al hacer un programa de enriquecimiento, no de entretenimiento, abordar todas estas áreas de forma global», desarrolla Cristina. Las emociones y la forma de afrontarlas también son un pivote del que se ha tirado a la hora de desarrollar un programa que nunca pierde de vista el sentido humanístico.

Un 2,2% de la población cuenta con atributos intelectuales por encima de la media

En la región

En Extremadura, ilustra Carmen, se va un poco «como con el tren» en este área, y hay poco desarrollado desde las instituciones. «Hay muchos niños con altas capacidades, el problema viene desde no una homologación de estos alumnos, ya que cada Comunidad Autónoma define qué es un alumno de altas capacidades de una forma, es como un reino de Taifas». En la región, según Educación, hay 306 alumnos con estas características. La primera medida de la Junta en centros escolares se puso en marcha en 2017 y se llama Proyect@. El Ceip El Vivero de Cáceres cuenta con un proyecto específico.

Una parte fundamental en el desarrollo de esta escuela, cuyas sesiones se desarrollan los sábados por la mañana, es la participación de profesores de distintos ámbitos. Son siete en total. Rafa Rubio es escritor aficionado y padre de un hijo de 18 años con altas capacidades y déficit de atención. Él impartirá el taller de escritura creativa. Se llama 'Literatura emocional para incubar valores'. «Yo he vivido con toda su infancia y adolescencia con el problema de la no atención, estoy sensibilizado», explica. Trabajará cuentos con valores para que los niños «lean entre líneas».

La ingeniera informática Ana Gallardo, madre de tres hijos, ofrecerá un taller de pensamiento computacional. La idea es utilizar la tecnología para resolver problemas y situaciones prácticas. Su primer taller será hacer la gestión parking con Arduino por equipos. «Se trata de resolver un problema concreto, quiero que programen directamente», explica con entusiasmo.

El músico Isidro García quiere, por su parte, establecer nexos «entre lo que trabajamos en el aula y el día a día». García trae a estas clases «una realidad para conectar con ellos, música actual». Este profesional rompe con la clase unidireccional a base de nueva metodología. «Son actividades basadas en proyectos con las que conseguimos que se impliquen, con lo que se trabajan un montón de competencias». Nuevas formas para repensar la educación y abrirla de par en par.

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