Los dueños de los Golfines de Arriba no irán a los tribunales si quitan la placa de Franco

Flachada del palacio que fue el primer cuartel general de Franco con la placa./HOY
Flachada del palacio que fue el primer cuartel general de Franco con la placa. / HOY

«No ensalza a nadie, no es una calle, solo cuenta un hecho histórico», sostiene Mercedes López Montenegro

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

«Si la Administración dice que hay que quitar la placa, se quitará. Nosotros no vamos a ir a los tribunales si la quitan; pero es que ni siquiera sabemos quién es el propietario de ella, si nosotros o el Ayuntamiento», afirma al Diario HOY Mercedes López Montenegro, propietaria del Palacio de los Golfines de Arriba de Cáceres, en cuya fachada hay una placa de piedra que recuerda que estando Francisco Franco en este Palacio, el 29 de septiembre de 1936, fue proclamado «jefe del Estado y generalísimo de los ejércitos nacionales».

Esa inscripción ha sido noticia hace unos días, al saberse que la comisión de expertos encargados por el Ayuntamiento para localizar símbolos franquistas en la ciudad, la incluye entre los símbolos que deben ser retirados.

El informe que ha realizado la comisión, como se ha informado, también señala que habría que retirar la Cruz de los Caídos y el nombre de José Antonio de la fachada de la Concatedral de San María. En el edificio sindical (situado frente al edificio Múltiples) los símbolos del yugo y las flechas y la espiga del sindicato vertical. También las placas metálicas con el yugo y las flechas y otra sismología franquista que aún hay en varios edificios.

En el segundo cuartel general de Franco, en el Palacio Episcopal de Salamanca, hay otra placa

Igualmente, se apunta el cambio de nombre de cinco calles: la del General Primo de Rivera, el periodista fusilado Álvaro López Núñez; el juez militar Joaquín González; el 'mártir' franquista Sánchez Herrero; y la calle Hermandad, al aludir a los principios del Movimiento Franquista.

También se propone cambiar nombres de plazas como la de Obra Sindical del Hogar, o la dedicada al alcalde franquista Manuel García Tomé; y el nombre del parque infantil dedicado al ultraderechista Calvo Sotelo.

Para Mercedes López Montenegro la placa colocada en la fachada de su Palacio de los Golfines de Arriba, vecino del actual hotel Atrio, «no ensalza nada. No es como el nombre de una calle. Lo único que hace es recordar un hecho histórico. Es como esas placas que dicen 'en esta casa nació tal personaje'».

Mercedes López Montenegro.
Mercedes López Montenegro. / HOY

Golfines de Arriba fue el primer cuartel general de Francisco Franco durante la Guerra Civil. Aquí permaneció durante 40 días.

El 25 de agosto de 1936, a poco más de un mes del Golpe de Estado, un comandante del Estado Mayor indicó al dueño del histórico inmueble, Gonzalo López-Montenegro y Carvajal, que el General Francisco Franco deseaba utilizar este lugar como cuartel general. El propietario accedió y al día siguiente llegaba Franco con sus colaboradores, entre los que se encontraban los tenientes coronel Díaz Varela y Francisco Franco Salgado (primo carnal del dictador), además de Sangroni, marqués de Derio. Protegía a Franco su guardia de legionarios.

11 teléfonos

Germán Sellers de Paz escribió en la primera edición de 'Cáceres visto por un periodista', que el cuartel general se preparó con once teléfonos y tres radios «y toda clase de instalaciones del Estado Mayor».

Aquí trabajaba todo el día son sus colaboradores, planificando los ataques a realizar con sus mandos, llegando también a supervisar lo que se escribía en el periódico Extremadura, para que luego sus aviones lanzaran cientos de ejemplares del diario en la primera línea del frente. Se imprimía en el Palacio de la Generala, a pocos metros del cuartel general.

Los propietarios del Palacio no saben si la placa es suya o del Ayuntamiento

El 6 de septiembre, domingo, hubo cacereños que demostraron su adhesión al general con una manifestación frente al Palacio. Son de ese día las famosas fotos de Franco desde el balcón y la de la calle llena de gente con el brazo levantado haciendo el saludo franquista. El 23 de septiembre fue cuando llegó al Palacio su mujer y su hija, que venían de Canarias.

Sellers recordaba que aquí se preparó la recuperación del Alcázar de Toledo y que cuando el 27 de septiembre se tomó finalmente, los ciudadanos se manifestaron frente al Palacio. Fue entonces cuando los cacereños supieron, antes que en ningún sitio de España, que Franco era quien iba a tener el mando único de los sublevados, ya que así lo anunció el general Yagüe.

También estaba el legionario Millán Astray, que hizo que aquí fuera el primer sitio en donde se ensalzara la figura del general, repitiendo sólo su primer apellido.

Franco en el balcón del Palacio ante la manifestación del 27 de septiembre de 1936.
Franco en el balcón del Palacio ante la manifestación del 27 de septiembre de 1936. / HOY

El 29 de septiembre de 1936, dos días después, es cuando oficialmente se nombra a Francisco Franco Jefe del Estado, trasladando su cuartel general de Cáceres a Salamanca el 3 de octubre de 1936. En la capital salmantina utilizaron el Palacio Episcopal.

En Salamanca estuvo un año, ocurriendo a los pocos días de su llegada la polémica en el paraninfo de la Universidad entre el general Millán Astray y el rector Unamuno, con la mujer de Franco como testigo.

En octubre de 1937 Franco fijó su residencia en Burgos, aunque el cuartel general oficialmente siguió en Salamanca hasta el final de la Guerra Civil.

Sobre la propiedad de la placa que luce la fachada del Palacio de los Golfines de Arriba, hay que apuntar ya que el Ayuntamiento recogió su colocación en las actas municipales del 18 de agosto de 1937, lo que sugeriría una posible propiedad del Consistorio.

En el segundo cuartel general de Franco, en el Palacio Episcopal de Salamanca, la Diputación colocó esta placa: «Aquí vivió y dirigió nuestra Cruzada Nacional el Caudillo Franco». También se ha pedido quitarla.

 

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