Diez edificios de la Ciudad Monumental de Cáceres se blindan a las palomas

Diez edificios de la Ciudad Monumental de Cáceres se blindan a las palomas

La actuación, que ha empezado ya en San Jorge, consiste en adecuar los huecos de las fachadas para que sólo puedan anidar los cernícalos primilla

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Un gran andamio cubre desde hace unos días el centro cultural San Jorge, situado en el corazón de la Ciudad Monumental. El objetivo de la intervención, cuyo importe asciende a 80.171 euros, reside en blindar el edificio a las palomas y potenciar que aniden en su lugar los cernícalos primilla. No será una actuación aislada.

La Dirección General de Medio Ambiente de la Junta de Extremadura ha elaborado un listado de once construcciones, diez de ellas situadas en la Ciudad Monumental y su entorno, donde se llevará a cabo esta práctica. Una de ellas es el centro cultural San Jorge. En el listado aparecen también el Palacio de Moctezuma (sede del Archivo Histórico Provincial), el Museo de las Veletas, la iglesia de Santiago, el Palacio Episcopal, el Palacio de los Rivera (sede del Rectorado), el Palacio de la Generala, el Palacio de los Golfines de Arriba, la iglesia de San Mateo y la Torre de Sande. A esta relación hay que añadir el Complejo Cultural San Francisco, situado fuera del recinto monumental.

El proyecto se denomina 'Life Zepaurban' y está financiado por la Unión Europea. Tiene un presupuesto general de 2,7 millones de euros para intervenir en toda la región y un plazo de ejecución que se prolonga hasta diciembre de 2020. La Consejería de Medio Ambiente es la encargada de ejecutar este proyecto, cuyo objetivo reside, en líneas generales, en desarrollar un modelo de gestión de las zonas de especial protección para las aves (zepa) urbanas de Extremadura, que asegure la conservación del cernícalo primilla a largo plazo, adoptando medidas de conservación que reduzcan o eliminen sus principales amenazas en los hábitats urbanos y potencien el valor de esta especie como recurso socioeconómico a nivel local.

El proyecto tiene un presupuesto de 2,7 millones de euros y está financiado por EuropaLa población de cernícalos primilla en la ciudad ha descendido un 40 por ciento en diez años

El cernícalo primilla no es un pájaro más. Es el ave estrella de la ciudad. De hecho, gracias a su presencia la Ciudad Monumental de Cáceres está reconocida como zepa urbana, dado que habita en sus palacios y casonas. Esta pequeña rapaz constituye, además, por sí sola un reclamo para el creciente turismo ornitológico.

Sin embargo, el cernícalo primilla no campa a sus anchas por el casco viejo cacereño porque tiene una dura competidora. La paloma compite con el cernícalo por ocupar los huecos disponibles. Hasta ahora. «Las obras permitirán que los primillas cuenten con más y mejores lugares para nidificar. A la vez se evitará drásticamente la nidificación de las palomas domésticas, una especie que compite con el cernícalo por los huecos disponibles y que además provocan molestias y perjuicios en los edificios», se detalla en la página web del proyecto Life Zepa Urban, donde también se indica que con esta actuación se reducirán los gastos de mantenimiento a los que los propietarios de los inmuebles tienen que hacer frente por los daños ocasionados por las palomas.

Hace tiempo que el Grupo Ciudades Patrimonio se propuso hacer frente a las plagas de palomas, precisamente, por el daño que ocasionan en los inmuebles protegidos. En concreto, cada ejemplar produce 12 kilos de excrementos al año. Estas heces suponen un grave peligro para las piedras de los monumentos, debido a su gran cantidad de componentes ácidos. En una asamblea celebrada en 2009 en Ávila, las ciudades estudiaron diferentes medidas para acabar con las plagas. El uso de redes, la eliminación de nidos y huevos o la colocación de alambres en los monumentos para evitar que se posen sobre ellos fueron algunas de las posibles soluciones planteadas.

La intervención diseñada por el proyecto Life Zepaurban consiste en actuar en los mechinales, que son esos huecos cuadrados que hay en las fachadas de los edificios donde los pájaros encuentran cobijo. El origen de estos agujeros está en los antiguos sistemas de construcción. Los huecos se creaban para meter en ellos los palos horizontales de los andamios.

La adecuación de estos mechinales consistirá en acoplar una pieza de barro cocido artesanal en el hueco con un orificio de 6,5 centímetros de diámetro para permitir que acceda a su interior el cernícalo primilla e impedir, al mismo tiempo, el paso de aves de mayor tamaño, como la paloma o la grajilla. En aquellos casos en los que los mechinales no reúnan las condiciones oportunas para ser ocupados por el cernícalo, serán cegados para evitar su ocupación por palomas y otras aves.

El proyecto ha arrancado en el antiguo convento de los Jesuitas de la Plaza de San Jorge, sede de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD). Se trata del edificio con mayor número de parejas de cernícalos primillas, según se detalla en la web del proyecto. En este caso, además, también se intervendrá en la cubierta. Construcciones Abreu ha sido la empresa adjudicataria de los trabajos, cuya duración prevista es de dos meses.

«Este edificio tiene mucha problemática de desprendimiento de trozos de teja, piedras y baldosas, ocasionado por los pájaros. Una de las actuaciones consistirá en consolidar el tejado», detalla el constructor, José María Abreu. La intervención en los muros afectará a la fachada que da al jardín de Ulloa y a la situada en el Rincón de la Monja. En total, está prevista la adecuación de 80 mechinales en el inmueble.

En la iglesia de Santiago se colocarán 78 piezas de barro y en el Palacio Episcopal, 42. En este edificio también está previsto cerrar 41 huecos. En la Torre de Sande se adecuarán 16 mechinales y en el Palacio de la Generala, 34. El pasado mes de agosto la Dirección General de Medio Ambiente inició los contactos con los propietarios de todos los inmuebles afectados para informarles del proyecto, íntegramente financiado por la Unión Europea.

El descenso

El cernícalo primilla es una especie protegida. Según datos recientes facilitados por la asociación conservacionista Seo-BirdLife, su población ha descendido un 40 por ciento en los últimos años. En estos momentos, la capital cacereña cuenta con 162 parejas de cernícalos primillas, según el último censo de la asociación. Pero hace diez años, según esta misma fuente, el dato se situaba entre las 300 y las 400 parejas. Cáceres era entonces la ciudad de España con más población de estas aves. El proyecto para recuperar su hegemonía está en marcha.

 

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