Dejar que las mascotas defequen junto a un árbol se sancionará con 750 euros

Vecinos del barrio de Llopis-Espíritu Santo protestaron en verano por la tala de árboles singulares. :: hoy/
Vecinos del barrio de Llopis-Espíritu Santo protestaron en verano por la tala de árboles singulares. :: hoy

La futura ordenanza del arbolado llega con tres años de retraso desde que se aprobó en pleno la propuesta por unanimidad

MANUEL M. NÚÑEZCÁCERES.

La futura ordenanza reguladora de la gestión y protección del arbolado público urbano de Cáceres llega con propuestas de sanción muy concretas. El objetivo es preservar las masas arbóreas de las vías públicas, zonas verdes y espacios libres de la ciudad y para ello se repara en una regulación específica que para algunos miembros de la Corporación local es excesivamente rigorista, pero que pretende articular un mecanismo que permita a la administración actuar contra quienes cometan excesos. Curiosamente, según el borrador inicial que se ha redactado, el ámbito de ampliación se limita al casco urbano, pero no afectaría ni al suelo urbano no consolidado ni al urbanizable.

Se penalizan aspectos como clavar puntas, arrojar sustancias nocivas a los árboles, zarandearlos, apoyar sillas o mesas de las terrazas sobre los alcorques... Por ejemplo, colocar un cartel, una bicicleta u otros objetos, ensuciar los árboles o hasta permitir que una mascota defeque en el alcorque y abandonar allí su deposición se consideran infracciones leves y serán sancionadas con multas de hasta 750 euros.

ALGUNAS INFRACCIONES

uMuy graves
Talar árboles singulares, introducir especies invasoras, plantar especies prohibidas no reponer árboles afectados por obras... Sanciones de 1.501 a 3.000 euros.
uGraves
Talas sin autorización, causar heridas a los árboles, verter líquidos... Sanciones de 751 euros a 1.500.
uLeves
Ensuciar árboles o alcorques, instalar casetas de obra, sacudir o zarandear los árboles, abandonar en los alcorques excrementos de perro, apoyar objetos en el tronco... Hasta 750 euros.

Talar o causar heridas a los árboles será considerado infracción grave (hasta 1.500 euros), mientras que plantar especies prohibidas, especies invasoras o talar un árbol singular se castigará con multa de hasta 3.000 euros. La nueva ordenanza deberá aún aprobarse en pleno inicialmente, someterse a exposición pública y, por último, volverá a pleno para ser votada de nuevo antes de publicarse en el BOP.

Una de las bases de la ordenanza será el Plan Director del arbolado, que también está pendiente. De hecho, el texto legal acumula más de tres años de retraso. Se aprobó por unanimidad en pleno a propuesta de Ciudadanos una iniciativa a la que se sumaron el resto de grupos políticos en julio de 2016. Resaltó Cayetano Polo, entonces portavoz de la formación naranja, la importancia de los árboles en la vida de los vecinos. Las polémicas han estado a la orden del día, con talas significativas que movilizaron a la opinión pública y casos como el del famoso cedro de Hernán Cortés, que se perdió tras ser trasplantado sin éxito por las obras del parking de Primo de Rivera. Durante el anterior mandato también fueron comentados casos como los de San Pedro de Alcántara o Virgen de Guadalupe, con sus acacias.

Lo llamativo es que el texto que el Gobierno socialista de Luis Salaya ha entregado ahora como borrador a la oposición incluye el preceptivo informe jurídico de Secretaría con fecha del 20 de septiembre de 2017. Es decir, durante dos años el borrador ha estado inoperativo y sin el menor avance. Tampoco se ha actualizado.

Ahora ese borrador pasa a PP, Cs, Vox y Unidas Podemos para que eleven sus aportaciones mientras se aborda un periodo de exposición pública en el que los cacereños podrán hacer alegaciones. De momento, el texto aporta datos como los 28.522 árboles de titularidad pública existentes o la amplia «diversidad de especies» de la ciudad, con más de 140.

Una de sus finalidades es que se establezcan «normas de obligado cumplimiento» acerca de la conservación del arbolado. Se trata de uno de los aspectos que se ha detallado desde determinados colectivos ecologistas. Amigos de la Ribera del Marco, con su portavoz Pedro Moreno al frente, ha venido recalcando la necesidad de esta iniciativa. La ordenanza pretende aunar la convivencia entre los espacios verdes y las infraestructuras y quiere sentar las bases de un plan director en el que se haga una catalogación exhaustiva del arbolado.