Despedida alegre a Juancho Viola

Despedida alegre a Juancho Viola

Por deseo de Juancho Viola, cónsul honorario de Portugal, en su entierro, ayer por la mañana, no dejaron de sonar giras, una alegre composición tradicional portuguesa. Unos minutos antes de las doce su cuerpo fue conducido por amigos y familiares, dentro de un ataúd de pino, desde su casa en la plaza de las Veletas (que era también consulado portugués), hasta la iglesia de San Mateo, en donde un virtuoso acordeonista interpretó varias giras en la misa oficiada por el obispo Francisco Cerro.

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