El PP decidirá el futuro de Aguilera tras su condena por violencia de género

Alfredo Aguilera durante su declaración en el juicio oral. :: HOY/
Alfredo Aguilera durante su declaración en el juicio oral. :: HOY

El alcalde de Malpartida Cáceres es condenado a nueves meses de cárcel por maltrato y un delito leve de vejaciones

CRISTINA NÚÑEZCÁCERES.

El futuro político del alcalde de Malpartida de Cáceres y portavoz del PP en la Diputación, Alfredo Aguilera, peligra tras conocerse ayer su condena a nueve meses y un día de prisión por violencia de género. Según la sentencia del Juzgado número 2 de Cáceres se le considera culpable de un delito de maltrato y un delito leve de vejaciones injustas contra su exmujer.

Aguilera, quien revalidó en mayo su cargo de alcalde, guardó ayer un silencio sepulcral y no se manifestó acerca de una posible dimisión, mientras que el PP anunció que dirimirá estos hechos en un próximo comité de derechos y garantías.

Según la sentencia, se considera probado que el 13 de julio de 2016 el alcalde de Malpartida sujetó con fuerza a su mujer por los brazos hasta el punto de hacerla daño y la empujó contra un mueble, lo que la ocasionó moratones que ella trató de taparse los días siguientes para que no los viera la gente que la rodeaba. Los hechos se produjeron en el despacho profesional de ella, ubicado dentro del domicilio, en el transcurso de una discusión.

Sobre una posible «sed de venganza» de la exmujer, la jueza concluye que lo relevante son los hechos

La denuncia contra Aguilera se interpuso 14 meses después de la agresión y dos meses después de que un auto judicial que adoptaba medidas provisiones en el caso de divorcio no recogiera todas las pretensiones de ella. Sin embargo, la jueza asegura que aunque «tales circunstancias podrían indicar la existencia de un ánimo incriminatorio o una sed de venganza, en el presente caso no puede alcanzarse tal conclusión porque, con independencia del ánimo que pueda tener una persona a la hora de formular una denuncia, lo realmente relevante es la acreditación del hecho que denuncia, esto es, si se ha probado o no que lo que refiere es cierto. Y, en el presente caso, es así».

Al no haber parte médico ni informe del médico forense de los hechos sucedidos en julio de 2016, en la sentencia no consta que le ocasionara lesión, pero la juez considera probada esta agresión por las fotografías aportadas y tras conocer las versiones de tres testigos que comparecieron a la vista oral el pasado 6 de junio.

Una amiga refirió cómo, en una boda en Madrid a la que acudió Aguilera con su mujer tres días después de los hechos, al levantar ésta los brazos alguien le vio marcas y que, al ser preguntada, evitó el tema.

Su madre observó también los moratones al verla salir de la ducha, pero ésta prefirió esquivar la cuestión. Un hermano de la agredida también señaló haber visto las señales y dijo que su hermana le contó que habían sido provocadas por su marido el día de su aniversario.

La sentencia también considera delito leve el hecho de que en casi todas las discusiones que mantenía la pareja (se describen varias en el texto judicial) se refería a ella como «hija de puta, sinvergüenza, miserable, eres patética». Aguilera reconoció durante la vista oral algunos insultos, aunque negó la agresión. También admitió que el matrimonio se había roto en diciembre de 2016 por su infidelidad.

Además de la pena de prisión (que no cumpliría al ser una condena de menos de dos años y no tener antecedentes penales) se establece la privación del derecho a la tenencia y porte de armas por dos años y la prohibición también por dos años de aproximarse a un radio inferior a 100 metros de cualquier lugar frecuentado por su exmujer, con la que estuvo casado durante 15 años y con la que tiene dos hijos.

Por el delito continuado de vejaciones injustas se establecen 20 días de localización permanente en domicilio diferente y alejado de su exmujer y le prohibe comunicarse con ella por seis meses.

Además de estas penas el condenado deberá pagar las costas de este proceso, incluidas las de la acusación particular. Esta sentencia puede ser recurrida.

La sentencia de primera instancia absuelve a Aguilera del delito de amenazas al no quedar acreditado que en varias ocasiones le dijera a su expareja «como denuncies y arruines mi vida política, nadie te va a creer, te voy a arruinar la vida, te van a quitar a los niños, tú no sabes quién soy yo».

Situación política

La sentencia fue recibida como un jarro de agua fría en el Partido Popular, que había vuelto a apostar por Aguilera para la Diputación. El presidente provincial del PP, Laureano León, no quiso hacer valoraciones sobre la misma.

El secretario provincial del PSOE de Cáceres, Miguel Ángel Morales, exigió ayer la dimisión «inmediata» de Alfredo Aguilera por considerar que «ningún cargo de ningún partido puede permanecer en puestos de responsabilidad si es condenado por un tribunal de justicia». El PP respondió recordando en un comunicado que el PSOE no cesó a los alcaldes de Alburquerque ni Losar de la Vera a pesar de estar condenados con sentencias firmes.