El corte de la rotonda de Pinilla en Cáceres se salda sin grandes atascos en su primer día

A pesar de los desvíos, el tráfico fue fluido. / Armando Méndez

El dispositivo de desvíos de vehículos establecido por la Policía Local surte efecto y evita retenciones en la primera jornada

J. C.

«Los ciudadanos estaban muy bien informados y afortunadamente todo ha ido fenomenal. No hemos tenido que lamentar atascos ni otros incidentes durante toda la mañana en ninguno de los accesos, ni siquiera a primera hora». Casi a pie de obra, a apenas unos metros de donde se forjaba el trasiego de maquinaria y operarios, así se explicaban este lunes los agentes municipales de la Policía Local de Cáceres encargados de cotejar sobre el terreno la eficacia de las diferentes señalizaciones existentes en la calzada para regular el tráfico con motivo de los cortes producidos por las obras que se están llevando a cabo en la rotonda de Pinilla, concretamente en la intersección entre la N-521, Héroes de Baler y San Blas.

Las restricciones al tráfico rodado, que en principio estaban fijadas desde hoy y hasta el miércoles, pero que según la empresa encargada de los trabajos podrían prolongarse hasta el jueves, dependiendo del avance de la obra, están obligando a los vehículos a desviarse antes de llegar a este cruce de caminos donde convergen instituciones como Cruz Roja y el Colegio Diocesano. Este último, que a priori podría haber sido el principal afectado por las obras, está saliendo airoso gracias a que el dispositivo confeccionado al efecto permite a los vehículos acceder a la puerta principal del centro educativo tanto para llevar como para recoger a los alumnos con la utilización de los carriles que están frente al Temis en sentido centro de la ciudad. Posteriormente, los conductores se ven obligados a dar media vuelta sobre el paso para peatones dibujado en la calzada, justo antes de llegar donde se realizan los trabajos en la rotonda.

Por su parte, desde la gasolinera del Temis reconocían que a primera hora de la mañana sí se notó mucha menos afluencia de vehículos, aunque con el paso de las horas la situación se fue normalizando para bien: «Estamos incluso sorprendidos», explicaban.

Los cortes de tráfico también han ocasionado la suspensión temporal de cuatro paradas de autobuses situadas en las inmediaciones de lo que será la nueva rotonda y el servicio se ha derivado a los puntos más cercanos de la ruta provisional.