La contrata del matadero reclama su aval de 166.000 euros y una indemnización

Vista general de las instalaciones del matadero, que sigue sin funcionar. :: hoy/
Vista general de las instalaciones del matadero, que sigue sin funcionar. :: hoy

El Ayuntamiento propone dejar sin efecto la adjudicación a Táurica y Simón, a la vista de las graves deficiencias de las instalaciones que impiden formalizarla

Manuel M. Núñez
MANUEL M. NÚÑEZCáceres

«Las instalaciones han sido desvalijadas. Ya no es un matadero». Así resumió el pasado 28 de septiembre Valentín Cortés, de la empresa adjudicataria Táurica y Simón, el estado con el que su sociedad se encontró el establecimiento municipal al ir a hacerse cargo del mismo. El contrato fue adjudicado en pleno el 21 de junio de 2018. Sin embargo, no llegó a formalizarse ante las graves deficiencias que presentaban tanto las infraestructuras de uso como el propio inmueble, situado a las afueras de la ciudad en la carretera de Torrejón el Rubio. La Inspección municipal recogía en un primer informe que no se cumplió la parte del pliego que obliga al adjudicatario a la conservación adecuada. En este caso, desde el equipo de Gobierno se atribuyó la responsabilidad al anterior gestor, sobre el que se anunció tras el verano que se procedería por la vía penal.

Destrozos, maquinaria perdida, paredes rotas, falta de electroválvulas, sumideros deteriorados, bajantes deficientes, fallos en termostatos, ausencia de la plataforma de vacuno, desinstalado un brazo mecánico, inoperativo el montacargas... y así hasta completar una larga lista de desperfectos que fueron detallados por los técnicos de la Inspección de Servicios del Consistorio. Lo que plantea Táurica y Simón es que la responsabilidad de esos desperfectos no es suya. Al contrario. Las deficiencias han impedido que haya podido hacerse cargo a día de hoy del matadero y ponerlo en marcha como era su intención cuando presentó su propuesta y esta fue aprobada por el pleno. La mercantil se postuló para desarrollar su actividad durante 20 años, con el pago de un canon de 16.001 euros y subrogación de los trabajadores. Táurica y Simón presentó la documentación requerida, pero el contrato no se firmó al ser «inviable» desarrollar la actividad.

La sociedad envió el pasado día 6 un escrito al Ayuntamiento en el que pide «dejar sin efecto la adjudicación» por causas que no son imputables al concesionario. Al mismo tiempo quiere que se haga «con indemnización de las cantidades irrogadas por su no perfeccionamiento, con la inmediata devolución del aval», se detalla.

El Consistorio entiende que aunque el contrato no pudo firmarse no fue por su responsabilidad

El documento lo firma Ana María Cortés Simón, en nombre de Táurica y Simón. Se desglosan gastos que ha habido que afrontar y que corresponden a constitución, mantenimiento del aval, planes de higiene, asesoría jurídica... En total, la suma se eleva a 6.645 euros, aunque se advierte: «Sin perjuicio del aumento en las cantidades que en concepto de mantenimiento de aval se generen». El citado aval se eleva a 166.500 euros.

El equipo de Gobierno llevará el caso a pleno para que se vote poner fin al procedimiento de contratación. Se admite que mientras no se subsanen las deficiencias no se puede firmar el contrato, ya que no se cumpliría el pliego de condiciones. Eso sí, el Consistorio entiende que las causas no son imputables a la administración.

Sobre la base de un informe jurídico de la Secretaría General, además de dejar sin efecto la adjudicación, se asume la devolución del aval y se estima el pago de los gastos ocasionados, aunque no todos. Táurica y Simón aún tiene la posibilidad de ser escuchada en un trámite de audiencia. El asunto debe pasar por una comisión extraordinaria de Contratación que se ha convocado para el lunes. En la misma tendrán que pronunciarse los grupos. El matadero, mientras, seguirá mucho más tiempo paralizado.