Condenan a un extrabajador de Cruz Roja en Cáceres a un año y 8 meses de cárcel por estafa continuada

Ha sido acusado de haberse quedado con más de 11.000 euros del dinero que gestionaba la organización en concepto de ayudas de emergencia

EFE

El extrabajador de Cruz Roja en Cáceres acusado de haberse quedado con más de 11.000 euros del dinero que gestionaba la organización en concepto de ayudas de emergencia, se ha declarado culpable de estafa continuada y ha llegado a un acuerdo de conformidad que le supondrá una condena de 1 año y 8 meses, ya que ha devuelto el dinero sustraído.

El acusado llevaba una década desempeñando su labor en Cruz Roja como trabajador social y los hechos ocurrieron en 2015, cuando M.M. comenzó a tramitar ayudas, para lo que utilizaba datos de los usuarios de la organización, que no las habían solicitado y que nunca llegaron a recibir.

En concreto, se trataba de ayudas de emergencia para paliar necesidades de familias necesitadas de la ciudad, que variaban entre los 300 euros y los 1.000 euros.

Para el acusado, el fiscal solicitaba tres años de prisión, pero tras la vista oral que se ha producido este viernes en la Audiencia Provincial, finalmente se ha fijado una condena de 1 año y 8 meses de cárcel al llegar a un acuerdo de conformidad.

También se ha condenado a 6 meses, en calidad de cómplice, a la mujer de un matrimonio amigo del acusado, aunque el marido de ésta ha sido absuelto.

Ambos estaban acusados como coautores de parte de la estafa al ingresarles en sus cuentas diversas ayudas, mientras que la pareja del extrabajador juzgado está en busca y captura.

«Se han declarado culpables, pero como se ha resarcido el daño a Cruz Roja, esa ha sido la condición para cerrar el acuerdo de conformidad», ha asegurado a los medios el abogado defensor de la causa, Daniel González, después de la vista oral.

El letrado José Luis Pérez Durán, representante de Cruz Roja, ha precisado que «fue la propia ONG, que realiza controles periódicos, la que detectó la anomalía. Pasó un control, pero el segundo ya no lo pasó».

El abogado ha declarado que «como se ha reparado el daño causado, con la devolución del dinero estafado, Cruz Roja con eso tiene suficiente», aunque se le ha condenado, «lógicamente», por un delito de estafa continuada.

Según la fiscalía, el acusado utilizó los datos personales y documentación de usuarios Cruz Roja para tramitar solicitudes de prestaciones económicas, normalmente para ayuda de alquiler de vivienda, que no habían sido solicitadas por los supuestos beneficiarios «o que, habiéndolo sido, el acusado manipulaba informáticamente».