CÁCERES

Condenan a la empresa que la despidió tras informar de que su hijo estaba grave

La sentencia es de la Sala de lo Social que está en la sede del Tribunal Superior de Justicia. :: hoy/
La sentencia es de la Sala de lo Social que está en la sede del Tribunal Superior de Justicia. :: hoy

Tiene que readmitirla, pagando el dinero que dejó de percibir, e indemnizarla con 18.000 euros por daños morales

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

2017 tuvo que ser uno de los peores años de su vida. El 13 de marzo se murió su padre. Dos días después, el 15 de marzo, fue con su hijo de dos años a una revisión a un hospital de Madrid, ya que padece una patología cardiaca congénita compleja: una estenosis aórtica y pulmonar. Los médicos de Madrid le dijeron que la enfermedad del hijo se había agravado bastante y que tenía que ser operado dentro de unos meses. La mujer tiene una hija de 3 años con la misma patología que su hermano.

El 18 de mayo recibió una carta del Hospital en el que se le comunicaba que su hijo estaba ya en la lista de espera para ser operado. Ella llevaba 13 años trabajando en un supermercado de Plasencia, en donde tenía la categoría de adjunta responsable de tienda. Ese mismo 18 de mayo, a las cuatro y cuarto de la tarde, la trabajadora llamó por teléfono al jefe de la tienda, para comentar el problema que tenía. El jefe le dijo que le darían días si los necesitaba para estar con su hijo en el hospital, pero al día siguiente le entregaron en la empresa una carta de despido.

El despido era disciplinario. Aseguraban los responsables de la empresa que había cometido incumplimientos deliberados de sus obligaciones en el control de la frescura de la fruta, verdura, carne, pan, productos de nevera y productos que se encuentran dentro del periodo de retirada. Según su despido, también había cometido incumplimientos con respecto a la publicidad de los productos, había dejado un cajón de recaudación sin control y hasta había comido alimentos del supermercado sin abonar su importe.

Hasta la acusaron, injustamente, de sustraer productos del super en el que llevaba 13 años trabajando

Eso terminó por hundirle. A los tres días de ser despedida acudió a urgencias con un episodio de ansiedad grave reactiva. Inició un periodo de incapacidad temporal. El hijo fue intervenido de su cardiopatía el 13 de septiembre de 2017.

La trabajadora demandó a su empresa, en la que llevaba trabajando desde el 2004, y en la que percibía un salario de 1.889 euros mensuales con prorrateo de pagas extras.

En el mes de febrero de 2018, el Juzgado de lo Social número 3 de Cáceres emitió una sentencia en la que condenaba a la empresa a que readmitiera a la trabajadora en su puesto de trabajo, «en las mismas condiciones que existían antes del despido, con pago del importe de los salarios dejados de percibir a razón de 62,11 euros diarios, desde la fecha del despido hasta el día de la readmisión». Se comprobó que las acusaciones contra ella no tenían fundamento.

La sentencia fue recurrida por ella y por el supermercado. El caso ha sido visto ahora por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, en donde ella pidió ser indemnizada. Dijo que su despido disciplinario no obedecía a los motivos que expuso la empresa. «Viene motivado - dijo -, por manifestar mis circunstancias personales, ya que conlleva ejercer mis derechos como trabajadora para atender a mi hijo enfermo y la conciliación con la vida familiar que se me impide ejercer al despedirme».

La Sala de lo Social del TSJ ha dictado otra sentencia en la que señala que la empresa también debe indemnizarle con 18.000 euros por los daños morales que sufrió la empleada, ya que al sufrimiento emocional que tenía por sus circunstancias personales tuvo que sumar, «su perdida de capacidad económica y, en consecuencia, estabilidad familiar material».

 

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