El joven fallecido en un accidente en Alcántara no usaba cinturón de seguridad

El condenado conducía un vehículo en enero de 2017 que se salió de la vía por la que circulaba a una velocidad superior a la permitida y falleció uno de los ocupantes al impactar contra un muro

EFE

El Juzgado de lo Penal número 1 ha emitido una sentencia sobre el grave accidente de tráfico que ocurrió en Alcántara el 11 de enero de 2017, cuando un coche, con cinco jóvenes de entre 16 y 23 años, se salió de un camino asfaltado y colisionó con un muro. Murió un joven de 23 años, que estaba en un asiento trasero, y sufrió heridas graves una joven sentada a su lado.

La sentencia indica que los que ocupaban asientos traseros no usaban cinturón de seguridad, y que el conductor perdió el control al ir a más de 70 kilómetros por hora cuando no debería ir a más de 30. El conductor es condenado a pagar 3.240 euros de multa y no poder conducir en año y medio. Se fijan indemnizaciones de más de 186.000 euros.

En la sentencia, se le condena en concurso con otro delito de lesiones por imprudencia menos grave, causadas a otro de los ocupantes del vehículo, ya que viajaban cuatro personas, además del conductor.

La pena para el condenado es de 18 meses de multa, con una cuota diaria de seis euros, y una responsabilidad penal subsidiaria en caso de impago, de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias no satisfechas.

También se le priva del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores por un plazo de 18 meses, así como al pago de las costas procesales.

Impactó contra un muro

Los hechos se remontan al 11 de enero de 2017 cuando el acusado circulaba con un turismo de su propiedad, en compañía de otras cuatro personas, por un camino asfaltado de titularidad privada pero uso frecuente para las personas del lugar.

Al alcanzar el punto kilométrico 0,900 de la citada vía, el conductor alcanzó una velocidad que no ha quedado determinada pero, en todo caso, de alrededor de 70 u 80 km/h, muy superior a la permitida a lo largo de toda la calzada, limitada a 30 km/h.

En ese momento perdió el control y se salió de la vía por el margen derecho de la calzada y acabó impactando contra un muro situado en las inmediaciones.

Algo que, según la sentencia, se produjo por el exceso de velocidad, unido a su inexperiencia al volante, pues había obtenido el permiso de conducir apenas un año antes, y de estar escasamente familiarizado con el vehículo, adquirido un mes atrás, además de que el firme presentase algo de gravilla suelta.

Como consecuencia del brutal impacto, se produjo el fallecimiento de un joven, de 24 años, debido a severos traumatismos craneoencefálico, torácico y abdominal.

El joven fallecido vivía con sus progenitores y dos hermanas mayores de edad. El padre se hizo cargo de los gastos del sepelio, por importe de 3.580 euros, el tanatorio, 100 euros del entierro, 1.300 euros la lápida y 920 la tasa de nicho.

En este sentido, la sentencia obliga al condenado y la compañía aseguradora del vehículo siniestrado a indemnizar, conjunta y solidariamente, como responsables civiles directos a los cuatro miembros de la familia del fallecido con una cantidad total de casi 160.000 euros, y al ocupante que resultó herido con 27.000 euros.

Las múltiples lesiones sufridas por éste último, como traumatismo torácico severo y múltiples fracturas costales, precisaron tratamiento médico-quirúrgico y curaron en 399 días.

Asimismo, se declara acreditado que aunque el acusado dio positivo en cannabis, en el test salival que le fue practicado por la Guardia Civil y confirmado después en laboratorio, no queda en cambio acreditado que el consumo de hachís lo hubiese sido de tal naturaleza como para que mermase sus facultades para la conducción.

La sentencia no es firme y contra la misma cabe interponer recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Cáceres.