Condenado en Cáceres a 13 años por violar a su exnovia menor de edad con amenazas

El violador ha sido juzgado y condenado por la Audiencia Provincial de Cáceres. :: JORGE REY/
El violador ha sido juzgado y condenado por la Audiencia Provincial de Cáceres. :: JORGE REY

Una vez que cortaron, le obligó a tener sexo diciendo que iba a difundir fotos eróticas que ella le había enviado por whatsapp

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

Once años de prisión por cometer un delito continuado de violación, y otros dos años de cárcel por ser responsable de un delito de elaboración y exhibición de pornografía infantil. En total, la Audiencia condena a un joven a 13 años por haber violado a su exnovia de 15 años, al amenazarle con dar a conocer las fotos pornográficas que ella le había mandando.

La sentencia también señala que debe indemnizar a su víctima con 40.000 euros, y no podrá comunicarse con ella, ni acercarse a ella a una distancia inferior a 200 metros, durante 25 años.

No podrá ser clasificado en tercer grado antes de cumplir la mitad de la pena privativa de libertad; y una vez que salga en libertad, como medida de seguridad, durante cinco años estará en libertad vigilada.

La sentencia la ha dictado la Audiencia Provincial de Cáceres, la sección segunda.

Según indica la sentencia el condenado, que es mayor de edad, mantuvo una relación sentimental de varios meses de duración con una muchacha que tenía 15 años. La relación concluyó en el verano de 2014.

Durante los meses de la relación, el joven pidió a su novia que se hiciera determinadas fotografías de contenido sexual, que ella se tomó y que le mandó por whatsapp, conservando él las fotos en su teléfono móvil.

La relación terminó cuando un día ella no pudo quedar con él, ya que tenía que estar en el cumpleaños de un familiar y le había prohibido salir su madre. Al avisarle que no podía salir, él le dijo que o quedaba con él o iba a enseñar sus fotos comprometidas. La situación provocó tal estado de ansiedad en la menor que fue necesario que su madre la llevara a un centro de salud. Al regresar del centro de salud la hija contó a la madre lo ocurrido. La madre habló entonces con el padre del ahora condenado, para que le convenciera para que borrara las fotos de su hija. Eso hizo que el joven fuera a verla, discutiendo con la madre de la que hasta entonces era su novia, ya que fue ese día cuando cortaron las relaciones.

Él no borró las fotos, y unos días después enseñó una de ellas a unos amigos.

Fue entonces cuando empezó a presionar a su exnovia, a la que le recalcó que o mantenía relaciones sexuales con él o iba a enseñar las fotos a sus amigos, y que hasta iba a hacer carteles de ellas para ponerlos por las calles. De está manera llegó a violarla unas diez veces.

La relación terminó cuando la madre denunció los hechos en enero de 2015 al saber que seguía viéndose con su hija, que no borró sus fotos y que incluso las había enseñado a grupos de amigos.

La Audiencia explica en la sentencia, a la hora de valorar el consentimiento de la menor sobre las fotos, que según ella al principio todo empezó como un juego que él le propuso, «de forma que él le pedía el tipo de fotos que quería que le enviara, ella se las hacía y se las mandaba por whatsapp. No estamos, por tanto, en la situación de una persona adulta que consiente libremente en plasmar en un soporte gráfico un determinado comportamiento sexual, (...) sino que estamos ante el embaucamiento a tal fin de una menor por parte de un mayor de edad, y en esta situación lo que se compromete directamente es la indemnidad sexual de la menor». Él llegó a amenazarla de muerte, con mensajes de whatsapp como este: «ya verass mira por k no lo boy asaver nunca pero como te folles alguno o te lies con alguno pami estas mas que muerta y a el te lo mato».

Contra esta sentencia cabe recurso ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo.