La mujer que casi mata a su marido en Cáceres con un cúter estará internada ocho años

La condenada escuchando a su abogado Juan José Jiménez. :: L. C./
La condenada escuchando a su abogado Juan José Jiménez. :: L. C.

Enferma de celos, le cortó cuatro veces en el cuello y luego intentó suicidarse tirándose desde el tercer piso de su casa; ahora está en silla de ruedas

SERGIO LORENZOCáceres

La celotipia, el trastorno de los celos patológicos, era el eje central sobre el que ayer giró el juicio contra una mujer de 48 años, María del Carmen C. C. que intentó asesinar a su marido al creer que le estaba siendo infiel.

En silla de ruedas, con un foulard amarillo tapándole la cabeza y unas gafas oscuras los ojos, así compareció María del Carmen ayer por la mañana a su juicio en la Audiencia Provincial de Cáceres.

En la sala de vistas se revivió lo que ocurrió el 18 de octubre de 2017, en un piso de Cáceres en donde vivía ella con su marido y un hijo que habían tenido en común. Ella estaba enferma de celos y había puesto cámaras de seguridad en toda la casa. Ese 18 de octubre había decidido acabar con la vida de su marido, escondiendo en el sofá del comedor un cúter de doble hoja. A las dos de la tarde empezó a insinuarse al marido, y comenzaron a mantener una relación sexual en el sofá. Ella le pidió que le diera un momento la espalda y fue entonces cuando le clavó cuatro veces el cúter en el cuello.

Ocurrió a las dos de la tarde del 18 de octubre de 2017 en el piso en el que vivían en Cáceres

Él se alejó sangrando. Fue al hall de la entrada, en donde tiene un botón de emergencias de su sistema de seguridad, pero no funcionó ya que ella había arrancado antes los cables del sistema. Pudo llamar por teléfono al 112 e indicarle a la operadora que había sido agredido por su mujer. Se dio cuenta de que María del Carmen se había marchado. Entonces fue hacía el balcón y vio que estaba en el poyete con la intención saltar a la calle. El piso está en una tercera planta. Pudo coger por la mano a su mujer, pero al final se cayó. Debido a esa caída ella está ahora en silla de ruedas al sufrir una paraplejia.

Él tardó 191 días en curar de las heridas causadas con el cúter, que estaban en el cuello y en la región cervical.

En el juicio de ayer se llegó a un acuerdo entre la fiscalía, la acusación particular y la defensa: ella estará internada en un centro en donde seguirá un tratamiento un máximo de ocho años, y cuando salga estará cinco años sin poder acercarse ni comunicar con su marido, al que tendrá que indemnizar con 34.000 euros.

En cuanto al hijo de ambos, le podrá ver con la supervisión del padre. No obstante, cuando la madre salga de su internamiento él ya será mayor de edad.

Acusación y defensa han aplicado la eximente completa de alteración psíquica al sufrir celotipia

Las acusaciones y la defensa han llegado a la conclusión de que ella intentó asesinar al marido teniendo sus facultades anuladas por culpa de los celos, por lo que se aplica la eximente completa de alteración o anomalía psíquica.

Un año y medio antes de haber intentado asesinar a su marido, ella ya había estado ingresada en el psiquiátrico un mes, al intentar acabar con su vida mediante la ingesta de pastillas, lejía y detergentes, llegando a hacerse cortes en muñecas y en el cuello. Se le diagnosticó entonces de celotipia y se dijo que tenía ideas delirantes.

Informe mental

Según el informe mental que le realizaron los médicos forenses, la mujer había intentado matar a su marido teniendo las facultades cognitiva y volitiva totalmente afectadas. Su conducta estaba imbricada en el contexto delirante, explicando que los trastornos delirantes comprenden un grupo pequeño, pero importante, de manifestaciones caracterizadas por ideas delirantes persistentes, en donde el paciente tiende a parecer normal siempre y cuando no se toque su idea delirante.

Al terminar la vista, el abogado defensor, Juan José Jiménez Bustamante, valoró positivamente que se hubiera llegado a un acuerdo, indicando que su cliente se encuentra recibiendo un tratamiento y está mejorando tanto mental como físicamente.

El abogado de la víctima, Ángel Luis Aparicio, señaló que el agredido aún está afectado por lo ocurrido, ya que además de las secuelas de las cicatrices por los cortes del cúter, aún se encuentra en tratamiento psicológico. «Mi cliente -dijo - es un hombre que ha sufrido mucho con está relación. Se está recuperando de los 15 años en los que ha estado viviendo con ella, en los que ha sido maltratado».