El colectivo Cáceres Verde, alarmado por el traslado de acacias en Virgen de Guadalupe

Momento en el que dos operarios de Parques y Jardines retiran un árbol de su alcorque / JORGE REY

La plataforma ecologista rechaza una reforma de la avenida si hay eliminación de árboles y reivindica salvar el bulevar central

J. J. González
J. J. GONZÁLEZCáceres

Indignación y alarma. Es lo que ha originado en el colectivo ecologista Cáceres Verde el traslado de acacias de Virgen de Guadalupe ante la próxima remodelación de esta céntrica avenida. Cáceres Verde se siente indignada y «exige explicaciones» al Ayuntamiento porque contaba con el compromiso del concejal de Fomento de mantener una reunión con la asociación antes de definir el proyecto técnico de la reforma de la avenida.

El Ayuntamiento lleva varios días trabajando en el traslado de los árboles más pequeños y plantones, alineados a ambos lados de las palmeras que ocupan el centro de la mediana de Virgen de Guadalupe, entre el cruce con la calle San Pedro de Alcántara y la intersección con Ruta de la Plata y Gil Cordero. En total, hay 80 acacias, pero la mitad son plantones o árboles pequeños que han ido sustituyendo a los ejemplares de acacias envejecidos y enfermos. No se trata del comienzo efectivo de la obra de reforma sino de un traslado de arbolado para ser trasplantado en el Parque del Príncipe. Se hace ahora porque es la temporada propicia para que los trasplantes resulten exitosos a diferencia del fallido traslado del cedro de la Plaza de Hernán Cortés, que se hizo en pleno verano a toda prisa y no pudo sobrevivir.

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Como publicó ayer este periódico, se han trasladado ya 22 acacias de un total de 35 que se consideran trasplantables por su pequeño tamaño y condiciones. Cinco se han colocado en la misma avenida y el resto está en el Parque del Príncipe. El Ayuntamiento afirma que la intención es que estos árboles puedan volver a Virgen de Guadalupe cuando acabe la reforma.

Considera un «atropello» intervenir en el arbolado antes de estar definido el proyecto de reforma

Sin embargo, este movimiento ha causado verdadera alarma y temor en Cáceres Verde, que ayer mostró su indignación y enfado hacia el Ayuntamiento. La plataforma se declara «escandalizada» ante lo que cree una «repentina supresión masiva de árboles» que no tiene relación con la obra de renovación de la red de agua que se hacen en los laterales.

«La alarma que provoca esta situación en Cáceres Verde es máxima -afirma la plataforma ciudadana- teniendo en cuenta que, según el Ayuntamiento, aún está por decidir la futura configuración de la vía y que este Ayuntamiento a través de su concejal de Fomento prometió a Cáceres Verde, hace más de dos meses, mantener una reunión con este colectivo antes de acometer ninguna intervención sobre la vía y su arbolado».

La asociación considera un «atropello» la intervención sobre el arbolado porque considera que no se puede comenzar ninguna remodelación sin tener el proyecto técnico aprobado. «Acaso han decidido adelantarse de manera unilateral al proyecto que debe presentar la empresa contratada?», se pregunta Cáceres Verde, que llega a pensar que se trata del comienza «de una remodelación encubierta».

Proyecto

En todo caso, el proyecto técnico, encargado el pasado mes de octubre, todavía no ha sido ratificado ni las obras adjudicadas, para lo cual hay un presupuesto de 600.000 euros. Aunque el Gobierno municipal se remite a la definición del proyecto, reconoce que la reforma se basará en las directrices del Plan de Infraestructura para la Movilidad Sostenible, Pimus, un documento que contempla la ampliación de aceras, de la mediana y de la calzada, con doble carril de circulación en cada sentido. Cada calzada tendrá 6,5 metros de ancho, con aparcamientos en hilera en sus dos extremos, y el acerado pasará de 1,2 metros a 4,5 metros. El problema es que para ganar espacio hay que eliminar la hilera de acacias paralela a las palmeras centrales y Cáceres Verde rechaza su tala por considerar que son, precisamente, la seña de identidad histórica de una avenida que en el pasado era conocida como Paseo de las Acacias.

La plataforma verde defiende mantener el bulevar y ampliarlo y considera que la avenida no necesita tener doble carril de circulación en los dos sentidos. Supondría convertirla «en una vía rápida donde primaría el tráfico rodado sobre los peatones». Propuso al Ayuntamiento el pasado mes de junio seis alternativas de diseño de la nueva avenida, entre ellas una con doble carril en sólo una de las dos calzadas y otras con carril simple en las dos y el resto de espacios para el bulevar central, acerados y carriles para bicis y bus. Pero siempre salvando el bulevar y las acacias.